sábado, noviembre 26, 2005

Pat Morita y Karate Kid



Originally uploaded by Martín Palma Melena.

El viernes supe del fallecimiento de Pat Morita y quise comentar esta noticia.

En mi caso, a Morita lo asocio inevitablemente a Karate Kid, película que bien figuraría entre las cinco que más recuerdo de mi época escolar…

Karate Kid me resultó inolvidable no porque su argumento fuera muy original. Los estereotipos abundaban. Ralph Machio era Daniel La Russo, el chico frágil, bueno y pobre: una suerte de nerd carismático. Elisabeth Shue era Ali Mills, la chica bonita y millonaria. También estaban los clásicos deportistas populares y abusivos. Finalmente Pat Morita era el señor Miyagi, mentor de Daniel que no sólo lo inicia en las Artes Marciales sino también en una visión del mundo.

La diferencia de Karate kid con el resto Teen Movies de la época es su planteamiento de los desafíos propios de la adolescencia (sentimentales, deportistas, sociales); planteamiento que algunos calificarían de algo cándido, pero también auténtico a mi criterio.

Esta película siempre me sorprendió porque es la más recordada entre otras películas ochenteras que, si no eran del mismo género, se dirigían al mismo público explotando fórmulas fáciles como las iniciaciones sexuales, caso de Negocios Riesgosos (1983) o Admiradora Secreta (1985).

En ese contexto, Karate Kid apuesta por una fórmula más diáfana logrando no sólo ser taquillera sino también un pequeño clásico (al menos para mí), sobre todo por sus protagonistas, que merecen todo un desarrollo.

A diferencia de por ejemplo Kelly Preston, una de las actrices de Admiradora Secreta, a Elisabeth Shue terminamos queriéndola más que deseándola (aunque también, pero no tanto como a Kelly Preston). Y a Ralph Machio más que admirarlo nos identificamos con él porque tranquilamente podría ser tu vecino…

Karate Kid no sólo hizo verosímil que la bella Ali trascendiera las apariencias y se fijara en alguien como Daniel, sino incluso que éste venciera a su forzudo rival en el torneo de karate; torneo por el que Daniel atravesó entrenamientos que conllevaron toda una ética contraria a la idiosincrasia maquiavélica del entrenador rival, antítesis del señor Miyagi en todo sentido.

Los protagonistas de Karate Kid pudieron ser estereotipados pero, paradójicamente, también auténticos justo por su dosis de imperfección. Por eso los sentimos más cercanos.

Por ejemplo sentimos vergüenza ajena cuando a Daniel y a su madre, Lucille, se les malogró el carro y tuvieron que empujarlo tras recoger a Ali de su casa, mientras los padres de ésta los miraban desconcertados… Esa escena no es dramática pero nos es más intensa casualmente porque podemos vernos proyectados: quizás pudo pasarle a cualquiera de nosotros.

Talvez esa sea una de las razones por las que esta película tuvo gran aceptación en su momento, incluso compitiendo con otras como las ya mencionadas.

Y ¿por qué empiezo hablando de Pat Morita y termino hablando de Karate Kid? Porque Morita y el maestro Miyagi no sólo se fusionaron en mi imaginario sino también contribuyeron al éxito de la película.

Miyagi asume con Daniel un rol equilibrado. De haber sido más drástico con él hubiera herido su sensibilidad. De haber sido más tolerante no hubiera podido formarle el carácter y entrenarlo. Era en resumen reposado y sabio, pero enérgico cuando debía serlo. En ese sentido, debe destacarse a quienes hicieron el casting de los actores por elegir a las personas adecuadas para esos roles…

Ya después las secuelas de Karate Kid no fueron lo mismo… Sólo debió quedarse en la primera, que fue la que más me gustó.

Quizás en la trayectoria de Pat Morita deban resaltarse más aspectos, pero no pude evitar recordarlo como el maestro Miyagi… Por eso vinculé su semblanza a karate Kid

Imagen:
http://sportsmed.starwave.com/media/pg2/2002/0830/photo/karate3_i.jpg






martes, noviembre 08, 2005

¿Por qué El Principito llegó a ser la tercera obra más leída del mundo?



Originally uploaded by Martín Palma Melena.

¿Qué obra llegó a ser la tercera más leída del mundo, tras La Biblia y El Capital de Marx, traducida a 120 idiomas y elegida en Francia como el libro del siglo[1]? Nos sorprenderíamos de que fuera una aparentemente muy elemental: El Principito[2]. Pero ¿por qué? Eso trataremos de entender en el siguiente artículo


Algunos datos sobre su autor

Junio de 1900, Lyon, Francia. En la Calle comercial Alphonse Fochier una familia aristocrática venida a menos tiene un nuevo miembro: Antoine Saint-Exúpery [3].

Antoine es multifacético (se dice que fue inventor, además de escritor y piloto), pero quizás por carecer de orientación paterna desde los cuatro años tiene tropiezos en la búsqueda de su vocación... Por ejemplo es expulsado de un colegio jesuita por mala conducta y por poca inclinación al estudio. Prueba suerte en la arquitectura. Más tarde se siente estimulado por el cielo pero lo rechazan de la Escuela de Aviación, pues divaga mucho en los vuelos: los pilotos deben estar siempre alertas y es peligroso que sean tan reflexivos…

Pero el cielo sigue ejerciendo en Antoine una especial fascinación y no se rinde. Finalmente se une a la Aeropostale, principal compañía del entonces naciente correo aéreo, ocupación que en 1929 le permite conocer Sudamérica. Allí inaugura la comunicación aérea entre la Patagonia y Buenos Aires por rutas aún vírgenes. Esta experiencia lo ayuda a escribir Vuelo Nocturno y a ser amigo de Guillaumet, primer piloto en unir Santiago de Chile y Buenos Aires. Problemas financieros lo obligan a renunciar en 1933 a Aeropostale, pero cuando deja Sudamérica ya lo acompaña una esposa, Consuelo Soucien.

Ya en Europa escribe para un periódico ruso sobre la Guerra Civil Española. Después logra en Francia reconocimiento como escritor. Pero en 1940 huye a Estados Unidos porque no tolera ver a su país dominado por los nazis.

Ya allí intenta infructuosamente que Washington entre a la guerra. No reconoce ni la Francia de Vichy ni la Francia liberada, porque considera que su país es indivisible, algo que tiene consecuencias: la comunidad francesa-neoyorquina lo margina… Aquí nos tomaremos la libertad de especular. Antoine se deprime. Debe ordenar sus prioridades aislándose del mundo y reencontrándose consigo mismo, con lo más auténtico de su identidad: ese niño interno que todos tenemos y que despierta en situaciones difíciles para enseñarnos que las cosas más importantes de la vida son las más simples… Y una forma de redescubrirse uno mismo es escribiendo una obra. Éste bien pudo ser el contexto en que nació El Principito… Alguien podrá decir que esta obra se inspiró en algún niño que Antoine pudo haber conocido. Pero acaso todo niño no nos hace redescubrir a nuestro propio niño interno, quizás lo que realmente somos en el fondo… Triste por el rechazo de sus compatriotas en Nueva York y por una Francia desangrada por la guerra, a Antoine sólo lo ven reír mientras escribe El Principito, según algunos testimonios…

Tras un tiempo los aliados ya están instalados en Argel. Antoine quiere incorporarse en las misiones de reconocimiento de 1943. Es reclutado por decisión del general De Gaulle pese a ya tener 44 años y el máximo permitido para esos vuelos es 32 años.

En 1944 Antoine se siente algo enfermo, pero despega desde la isla de Córcega hacia la costa francesa para preparar el desembarco aliado. De allí ya no saben de él… Hasta que encuentran en 1998 una pulsera suya con su nombre y, en 2004 una pieza de su avión…


El Principito

Tras conocer al autor intentaremos entender su obra. «No estoy seguro de haber vivido después de la infancia», escribe Antoine a su madre[4]. Muchas cosas pueden desprenderse de esta frase suya sin querer psicoanalizarlo como Eugen Drewermann, en su Interpretación psicológica de El Principito, quien incluso afirmó sobre el escritor que era «una de las personas con mayor terror al contacto con la realidad»[5].

Aunque es difícil especular sobre las motivaciones internas de una persona (más aún cuando quien escribe no es psicólogo), a veces se encuentran trabajos muy verosímiles al respecto. De allí que pensar que la evasión de la realidad fue la única motivación de Antoine para escribir El Principito es condenar a esta obra a una pobre interpretación…

Círculos intelectuales calificaron las obras de Saint-Exupéry de simples e ingenuas… De ser así entonces por qué El Principito parece tener tanto qué decir aun a gente curtida por la vida; por qué llegó a ser el tercer libro más leído del mundo… Algo más debe haber… Un ensayo de Lourdes Rensoli Laliga[6] me da material para desarrollar algunas ideas.

Saint-Exupéry escribe su libro en un contexto difícil no sólo para él sino para toda la humanidad. Europa está desgarrada por la guerra y atraviesa además por una severa crisis moral y de Fe. En tal situación toda filosofía que busque darle sentido al mundo parece vacía. El consuelo sólo puede hallarse en palabras infinitamente cálidas y tiernas, rasgos propios de un niño. Por eso El Principito no es una obra inmadura sino ingenua, rasgo muy diferente pues puede encerrar una gran sabiduría no contaminada por el mundo… Porque los niños también pueden ser sabios, aunque carezcan de experiencia, al recordarnos todo aquello que la adultez nos hace olvidar: las únicas cosas que realmente importan en la vida y que no son tan complicadas…

En El Principito hay una frase de ingenua sabiduría que un niño bien puede enseñarle a un adulto: «No sirve de nada ir deprisa si no sabes adónde vas. Lo importante es caminar en la dirección correcta».



Fuentes principales

Cfr: Lyon 'regala' un aeropuerto al escritor y aviador Saint-Exúpery
Diario El Mundo
España
29 de Junio de 2000

Cfr: Book Review: El Principito de Antoine de Saint-Exupery
Isabel M. Estrada
1 de Julio de 1998

Cfr: El Principito
Eduardo Chamorro
Diario El Mundo
España
29 de Junio de 2000

Cfr: Hallados restos del avión de Saint-Exupery, autor de 'El Principito'
Diario El Mundo
España
09 de Abril de 2004

La imagen corresponde al Diario El Mundo de España:

Fuentes específicas:

[1] Cfr: Celebración: El centenario de Saint-Exupéry
Diario El Mundo – España (8 de junio de 2000)

[2] Cfr: Ibidem

[3] Ahora llevan el nombre Saint-Exúpery tanto la calle en que nació como el aeropuerto de Satolas, ambos en Lyon…
Cfr al respecto: Lyon 'regala' un aeropuerto al escritor y aviador Saint-Exúpery
Diario El Mundo/ España / 29 de Junio de 2000

[4]Cfr: Ibidem

[5]Cfr: Ídem

[6]Cfr: Doctrina Pueril
Lourdes Rensoli Laliga
Revista Literaria Letralia
Edición 84
Cagua, Venezuela
20 de diciembre de 1999
Muy interesante es la diferencia que Rensoli Laliga hace entre doctrina pueril y doctrina trivial, así como sus reflexiones sobre el contexto en que Saint-Exupéry escribió El Principito…

viernes, noviembre 04, 2005

Superman y el Hombre Araña alguna vez se enfrentaron…



Originally uploaded by Martín Palma Melena.

No recuerdo exactamente dónde pero estoy en un mercado. Tengo unos diez años y acompaño a mi madre a hacer compras. Repentinamente paso ante un kiosco que alquila cómics usados. Mi madre no me deja ni acercarme porque esas revistas están todas viejas. Me dice: «En la casa tienes dos cajas repletas con esos cómics que tu padre siempre te compra, así que qué necesidad tienes de alquilarlas».

Sin embargo me quedo hechizado ante todos esos cómics. No sé cuál escogería si me lo permitieran. Si por mí fuera me los llevaría todos a mi casa. Qué importa que estén cochinos y llenos de microbios, como me dice mi madre. No obstante, entre esas revistas la carátula de una se me queda grabada. Allí Superman y el Hombre Araña parecen desafiarse. Ya a esa edad sé que ambos superhéroes pertenecen como a universos diferentes porque hasta entonces nunca los había visto juntos (Después descubro que eran los universos de la Marvel y de la DC Comics). Pasan los años y nunca más sé de esa revista ni vuelvo a ver juntos a Superman y al Hombre Araña… Hasta creo que todo fue un sueño…

Pero hoy día encuentro en la red la dichosa carátula que en la imagen es la de fondo blanco. Me parece un gran hallazgo después de tantos años…


Imagen:

http://supermantv.net/fanart/spiderman/spidermanvsuperman.jpg





miércoles, noviembre 02, 2005

Harold Pinter: entre el idealista y el artista



Originally uploaded by Martín Palma Melena.

Si bien ya han pasado unas semanas desde que Harold Pinter fuera declarado el Premio Nobel de Literatura de este año, todavía me extraña que diversos medios difundieran esta noticia destacando tanto sus méritos académicos como sus ideas izquierdistas y antibelicistas…

Que los ideales de un escritor sean uno de los méritos a considerar para otorgarle el Nobel de Literatura no contradice la voluntad de Alfred Nobel, quien dispuso en su testamento que parte de los intereses, generados por el capital de su fortuna, se orientaran «a la persona que haya producido la obra más sobresaliente de tendencia idealista dentro del campo de la Literatura[1]». Sin embargo, si bien la Academia sueca ha destacado que Pinter es el «máximo exponente del teatro dramático inglés de la segunda mitad del siglo XX[2]», igual o más se destacaron sus críticas a la invasión de Irak y a los gobiernos norteamericano y británico.

El día que se supo de la premiación de Pinter, una nota[3] publicó algunas opiniones políticas y artísticas suyas; opiniones entre las que destacaré una de las últimas porque de las primeras ya se ha comentado bastante:

«Al escribir obras no se piensa. Para escribir hay que liberar la imaginación y si uno reflexiona mucho, la inhibe. Hay mucha tensión entre ser creativo y vivir teniendo que pensar…».

Diario The Independent

Fuentes:

[1] Cfr: El testamento de Nobel
BBC (10 de octubre de 2005)


[2] Cfr: Harold Pinter, Nobel de literatura
BBC (13 de octubre de 2005)

[3] Cfr: Algunas opiniones artísticas y políticas
Diario El Comercio (Perú)
(14 de Octubre de 2005)

La imagen pertenece a esta web :

viernes, junio 10, 2005

Galileo: ¿confrontación entre Fe y Razón?

Por razones didácticas, el presente tema lo dividiré en los siguientes artículos:

I.- la genialidad y la controversia

II.- la Teoría Heliocéntrica

III.- la idea de la experimentación...

IV.- Conclusiones

Estos artículos son más trabajos de investigación que de creación, pues sólo he ordenado y sintetizado información especializada, densa y algo dispersa de otras fuentes, que indico para quienes quieran profundizar; información que he intentado plasmar de manera didáctica, algo que ustedes juzgaran, y complementar con algunos apuntes personales...


Originally uploaded by Martín1.

Entender si Galileo simboliza la confrontación entre Fe y Razón implica averiguar si era propiamente un hereje y un experimentador ortodoxo.



Originally uploaded by Martín1.

Portada de la edición de 1632 del Dialogo en torno a los dos grandes sistemas del mundo, el tolemaico y el copernicano, donde Galileo proponía el Heliocentrismo

I.- La genialidad y la controversia

Galileo Galilei nació en Piza en 1564 en el seno de una familia acomodada. Recordado principalmente como astrónomo, su genialidad tuvo logros en diversas áreas: estableció la Universalidad de la Caída Libre (la gravedad acelera todos los objetos del mismo modo, sin importar su masa o composición); introdujo los infinitesimales; inventó el termómetro (termómetro lento) y prácticamente, el telescopio[1]...

Pero esa misma genialidad conllevó también la controversia y no necesariamente con la Iglesia Católica. Galileo solía divulgar sus ideas no ganándose a sus adversarios, sino confundiéndolos, refutándolos, ridiculizándolos y exasperándolos, por eso quizás muchos de ellos se distanciaron de la verdad, más por amor propio que por no querer hallarla[2]. Estos enemigos talvez influyeron en que Galileo confrontara al Santo Oficio, como después veremos, y terminara simbolizando la aparente confrontación entre Fe y Razón, tema principal de este conjunto de artículos...

Para entender que tanto Galileo simboliza esta confrontación, hay que averiguar si era propiamente un hereje y un experimentador ortodoxo, para lo cual profundizaremos en dos de los muchos méritos de su brillante carrera académica: la Teoría Heliocéntrica y la idea de la experimentación, tal como la conocemos ahora...

[2]Cfr: íbidem

II.- La Teoría Heliocéntrica

¿QUÉ SE CREÍA ANTES?

Según Aristóteles los cuerpos no podían moverse por sí mismos y siempre estaban quietos (buscaban estados naturales de reposo), salvo que un movimiento natural los llevara hacía abajo (caso de objetos pesados como una piedra) o hacia arriba (caso de objetos livianos como el humo), o salvo también que un movimiento violento empujara o tirara a los objetos pesados[1].

Por eso durante siglos imperó la idea de que la Tierra estaba en un lugar natural de reposo, porque era un objeto muy pesado y no sujeto a ningún movimiento natural (adónde podía caerse la Tierra) o violento (¿qué fuerza descomunal podía empujarla o tirarla?). Por tanto lo más lógico era pensar que la Tierra no se movía y que el resto del universo de movía en torno a ella[2].

Repentinamente Copérnico (1473-1543) contrarió en plena edad media la larga tradición de la idea antropocéntrica de Aristóteles, afirmando que la Tierra giraba alrededor del Sol y no a la inversa[3]. Entonces los problemas empezaron.


INDICIOS QUE HICIERON QUE GALILEO COINCIDIERA CON COPÉRNICO: LA FRICCIÓN Y LA INERCIA

Galileo fue el primero en adoptar en el siglo XVI las ideas excéntricas de Copérnico. Consideró razonable que la tierra girara alrededor del Sol y que no requiriera de una enorme fuerza para moverse. Aunque a él le importaba sólo cómo operaba el movimiento de los objetos y no, qué los producía[4].

Por eso se centró en el estudio de hechos cotidianos y concluyó que los objetos estaban en continuo movimiento, salvo que sufrieran la fuerza de la fricción: cuando dos cuerpos resbalaban uno sobre otro, las irregularidades de sus superficies se rozaban. Por tanto si esa fricción no existiera los cuerpos estarían en continuo movimiento (se contradecía la teoría aristotélica de que los cuerpos siempre estaban quietos, salvo que sufrieran movimientos naturales o violentos). Es decir, sólo en caso de fricción, los cuerpos dejaban ligeramente de moverse solos[5].

Galileo detectó además la fuerza de la inercia: resistencia que presentaban los cuerpos al cambiar su estado de movimiento[6]; resistencia como la que pondría el cuerpo de alguien caído de bruces por frenar abruptamente una veloz bicicleta

Al comprobar con la fricción y la inercia que los cuerpos estaban en continuo movimiento, Galileo comenzó a coincidir con Copérnico: quizás la teoría aristotélica estaba errada; quizás la Tierra giraba en torno al Sol y no a la inversa. Esto nos plantea una de las preguntas iniciales, si Galileo era propiamente un hereje por llegar a estas conclusiones; pregunta que nos remite a algunos aspectos de su confrontación con el Santo Oficio, tema sobre el que en un artículo de Mariano Artigas hallé datos muy reveladores que expondré a continuación...

LA IGLESIA: ¿CONTRARIA AL HELIOCENTRISMO[7]?
Muchos religiosos consideraban interesante la Teoría Heliocéntrica, sin que fueran considerados herejes. Como ejemplo destaca el cardenal Roberto Belarmino, uno de los teólogos más influyentes de entonces, quien le advirtió a Galileo en una carta que no había ningún problema con que su Heliocentrismo lo utilizara sólo como una hipótesis astronómica, que sin embargo no debía plantearla como verdadera ni sustentarla con argumentos teológicos, advertencia hecha en 1616, 17 años antes de que Galileo confrontara al Santo Oficio (1633).

Otro ejemplo era el del propio Papa Urbano VIII, quien no consideraba el Heliocentrismo como una herejía, pero sí como una posición doctrinalmente temeraria, que además no había manera de demostrar, porque para la ciencia de aquella época era imposible. Es más, Urbano VIII afirmaba que esa teoría era explicada con datos que bien podrían deberse a otras causas. Es decir, la relación causa-efecto entre el hecho de que la tierra se movía y los datos que sustentaban tal hipótesis no era del todo clara...

Otro ejemplo está en la figura del dominico Niccolò Riccardi, encargado de dar el permiso eclesiástico a la obra titulada Dialogo en torno a los dos grandes sistemas del mundo, el tolemaico y el copernicano, donde Galileo proponía el Heliocentrismo. Riccardi otorgó después de un año dicho permiso para que aquella obra se publicara en Florencia, pero bajo la condición de que el Heliocentrismo se planteara como una hipótesis matemática y no como una representación de la realidad, algo que Galileo señaló en la introducción de su obra, pero quizás no con toda la claridad deseada.

Pregunta: ¿entonces por qué Galileo terminó en el Santo Oficio? No se tiene certeza de las razones por las que el Papa se enfadó con él y ordenó procesarlo, pero tres razones se señalan, entre otras:

Primero, Galileo siempre atribuyó esto a las intrigas de sus enemigos, muchos de los cuales eran prestigiosos académicos y tenían muchas razones para guardarle encono, por motivos ya explicados...

Segundo, El Dialogo... parecía afectar al Cristianismo porque contenía críticas muy fuertes contra la Filosofía Aristotélica, usada al menos desde el siglo XIII como ayuda a la Teología; filosofía que en sí misma era irreprochable, pero que en aquel contexto parecía amenazada desde que se cuestionaba la idea antropocéntrica de Aristóteles.

Tercero, estaba en apogeo la guerra de los treinta años, que dividía a Europa entre católicos y protestantes. Por tanto, aunque El Dialogo... tenía permiso eclesiástico (por eso no podía calificársele de herético[8]), en ese contexto no era difícil que muchos enemigos de Galileo despertaran al Papa suspicacias en torno a esa obra...

Galileo es sentenciado por el Santo Oficio en 1633, y el 17 de diciembre de ese año ya estaba en su casa, donde vivió hasta su muerte en 1642, lapso en el que escribió Discursos y demostraciones en torno a dos nuevas ciencias, donde termina de plantar las semillas de la ciencia experimental moderna, que casi no existía y que lo tuvo casualmente a él entre sus padres fundadores...

45 años después de fallecido Galileo, Newton consolidaría mucho de sus aportes a la ciencia experimental moderna en la obra Principios matemáticos de la filosofía natural (1687).

Por tanto cabe destacar que Galileo murió por causas naturales y no en la hoguera, de lo contrario no hubiera podido escribir Discursos... que hizo que muchos lo consideraran como el padre de toda la Ciencia Moderna. Puede resultar ridículo aclarar que Galileo no murió en la hoguera, pero no es raro encontrar a quien así lo cree, porque quizás algunos mitos calan más profundamente en el imaginario de las personas que los libros de Historia...

[1]http://www.cienciaredcreativa.org/informes/caida%202.pdf
Cfr:: Aristóteles vs. Galileo: Caída libre de un cuerpo y el movimiento a lo largo de la historia
María Inés Aguilar, Mariana Ceraolo y Mónica Pose

[2]En este párrafo Cfr: ídem

[3]En este párrafo Cfr: ídem

[4]En este párrafo Cfr: ídem

[5]En este párrafo Cfr: ídem

[6]En este párrafo Cfr: ídem

[7]http://www.aciprensa.com/controversias/galileo.htm
La información de este subtítulo (La iglesia: ¿contraria al Heliocentrismo?) pertenece al siguiente artículo:
Cfr: Lo que deberíamos saber sobre Galileo
Mariano Artigas.

[8] En su mencionado artículo, Mariano Artigas hace todo un desarrollo interesante de por qué la tesis de Galileo no podía considerarse una herejía en aquel entonces

III.- La idea de la experimentación

¿POR QUÉ LA EXPERIMENTACIÓN FUE UNA NOVEDAD?

A Bacon (1561-1626) se le critica por haber subestimado el alcance de las matemáticas en su método inductivo, conformándose con recavar hechos de la naturaleza para probar un descubrimiento.

A Descartes (1596-1650) se le critica por haber subestimado la importancia de la experimentación en su método deductivo basado en las Matemáticas.

Pero Galileo fue pionero en combinar el cálculo y la experimentación para probar sus descubrimientos, por eso se le atribuye la creación del método experimental hipotético-deductivo, que se desprende de sus obras El Discurso... y El Dialogo...

Es más, entre otras razones, es considerado uno de los padres de la Ciencia Moderna porque concibió la noción de la experimentación tal cómo la conocemos ahora.

¿Dónde queda entonces el aporte de Bacon, quien ya hablaba de sacar hipótesis a partir de la observación de múltiples hechos similares en la naturaleza? ¿Acaso eso también no es experimentar?

Galileo plantea en dicho método experimental hipotético-deductivo 4 etapas: observación, hipótesis, consecuencia y experimentación.

Por tanto, observación (primera etapa) y experimentación (última etapa) son diferentes. Observación es comprobación de un fenómeno tal como se presenta en la naturaleza (Bacon habría llegado sólo hasta la observación), pero como ese fenómeno natural pudo ser casual se verifica en una etapa de experimentación, recreada para verificar el fenómeno natural inicialmente observado (Galileo habría llegado hasta la experimentación) [1].

Además de quedarse en la fase de observación, Bacon veía necesaria la observación repetida de muchos hechos similares en la naturaleza para llegar a una hipótesis. Pero la observación de Galileo era diferente, porque podía requerir sólo un hecho observado o algunos pocos de ellos para llegar a una hipótesis. Así, a Galileo no le importaba la fuente de la hipótesis (la observación de un solo hecho, pocos o muchos), sino sus consecuencias y verificación en la fase experimental[2].


LOS EXPERIMENTOS PENSADOS DE GALILEO: ¿EXPERIMENTOS EN SENTIDO ESTRICTO?

Para responder a la otra gran pregunta de si Galileo era un experimentador ortodoxo, habría que analizar otra de sus grandes novedades, los experimentos pensados, consistentes en emplear las matemáticas para sacar conclusiones que, pudiendo ser ciertas, en la realidad no eran tan evidentes[3].Por eso empezó a emplear los métodos cuantitativos, que contribuyeron al desarrollo industrial de occidente y que fueron reemplazando a los métodos cualitativos, que respondían a la tradición medieval[4]. ¿Y qué son los métodos cuantitativos y cualitativos?

El medieval método cualitativo se centraba en las cualidades naturales de la realidad, mientras el método cuantitativo lo hacía en las cualidades medibles de la misma.

Un ejemplo de los medievales métodos cualitativos lo brindaba Ostilio Ricci, uno de los maestros de Galileo, quien evitaba la abstracción, sin nada de Álgebra ni Geometría, interesándose sólo en cuestiones prácticas, como determinar el peso de los cuerpos sin necesidad de recurrir a la balanza...

Tanto se aficionó Galileo a los métodos cuantitativos que algunos sugieren que no era un experimentalista en sentido estricto, aunque era aficionado a los instrumentos, pues la mayoría de sus experimentos eran matemáticos, y muchos de los que anotaba en su cuaderno eran imposibles para la tecnología del momento. Además, se le atribuye haber afirmado en una ocasión que el poder de su mente hacía innecesario realizar experimentos[5].

No obstante, entrar a debatir si Galileo fue o no fue un experimentalista en sentido estricto nos llevaría ya a ámbitos quizás filosóficos...

Sólo cabe resaltar que en lenguaje coloquial podría parecer lo mismo observar y experimentar, pero el observador es un mero testigo del fenómeno natural y sólo toma nota, pero el experimentador recrea ese fenómeno en el laboratorio para ver si lo observado en la naturaleza fue casual o si responde a una constante (medible)[6].

Además, el experimentador puede modificar algunas variables observadas en la naturaleza, para obtener resultados distintos y acordes al fin que persiga[7].

[1]http://educacion.jalisco.gob.mx/consulta/educar/01/01Victor.html
Cfr: Hipótesis, leyes, modelos y otras cosas
Victor M. Celis Ramírez, Coordinador de la Univeridad de la Unidad de investigación de la Dirección de Normales de la Secretaria de Educación (Méjico)

[2]http://www.das.uchile.cl/~jose/9-bacon-descartes.html
Cfr: El Método Científico: Bacon y DescartesJosé Maza Sancho, Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, Universidad de Chile

[3] Cfr: Íbidem

[4]http://thales.cica.es/rd/Recursos/rd97/Biografias/11-1-b-galileo.html
Toda la información sobre los métodos cuantitativos y cualitativos fue extraída de la siguiente fuente:
Cfr: uno de los documentos que recoge la exposición: La revolución científica en torno a Galileo y Newton, Malaga, 1992.
Figuran como autores de dicha web Luis Pérez Bernal y Emilio Prados

[5] http://cariari.ucr.ac.cr/~mortega/notas1
Cfr: Notas del profesor Manuel Ortega Rodríguez, Universidad de Costa Rica.
El profesor Ortega pone como referencia el siguiente libro:La Tensión Esencial (Capítulo III), Fondo de Cultura Económica, 1982.Kuhn, Thomas

[6] http://educacion.jalisco.gob.mx/consulta/educar/01/01Victor.html
Cfr: Hipótesis, leyes, modelos y otras cosas.
Victor M. Celis Ramírez, Coordinador de la Univeridad de la Unidad de investigación de la Dirección de Normales de la Secretaria de Educación (Méjico)

[7] Cfr: Ídem