viernes, diciembre 29, 2006

Historia navideña en la BBC

Aproximadamente a un mes de la Navidad, mientras se dirigía a su oficina de redacción en Miami, el columnista de la BBC Matías Zibell tuvo una idea tan sencilla como significativa para rescatar el espíritu de aquellas rondas navideñas donde tú empezabas contando una historia hasta un punto donde otro debía continuarla, y así sucesivamente…

Matías quiso aplicar esta misma dinámica en el plano virtual para escribir una historia navideña colectiva con un espíritu semejante al de esos clásicos literarios cuyas versiones fílmicas integran la programación televisiva obligada en las celebraciones de diciembre


Así fue como se animó a proponer su original iniciativa a un grupo de colegas, bloggers y lectores frecuentes.

La primera entrega de esta historia colectiva ya está publicada en el portal de la BBC, y el orden de aparición de quienes colaboraron en ella fue el propio Matías, quien escribe, El Cubano de la Isla, Roberto Álvarez Galloso, Sandro Medina Tovar, Acuario, Marcela, Vanina Berghella , Ileana Calero. Será en la segunda entrega donde conoceremos el desenlace. Habrá que estar atentos…

sábado, diciembre 23, 2006

Sin ilusión no hay decepción...


Por Martín Palma Melena

Por estas fiestas todas las series de televisión abordan el tema de la Navidad… Y no fue la excepción con Sabrina, la bruja adolescente, una nueva versión de Hechizada, con algunas modificaciones, como la presencia de un gato negro que habla.

El capitulo de Sabrina… sobre la Navidad lo vi esta semana de manera fragmentada, en el televisor que un restaurante tenía para los comensales, entre los que estaba yo, pero alcancé a atender una escena de dicho programa en la que un señor le decía a la brujita protagonista que no se hacía muchas esperanzas con la Navidad, porque de esa forma si no se ilusionaba tampoco se decepcionaba… El comentario fue de un pesimismo tal que más bien desató las risas en off (dicho sea de paso, detesto la risas en off, porque pareciera que a uno quisieran programarlo para reír).

Al parecer este sujeto había tenido en el pasado navidades muy frustrantes y no quería que ahora le ocurriera lo mismo, así que mejor no se hacía esperanzas para no entristecerse… Sin embargo, después comprobé que ficción y realidad no siempre estaban muy distanciadas…

Al día siguiente salí a correr temprano y me encontré con un conocido. Hablamos de todo un poco, del clima, de las noticias en las primeras planas del kiosko frente al que estábamos parados. Y de pronto vino a colación el tema de la Navidad. Me comentaba que las Navidades de ahora ya no eran como las de antaño, que antes por estas fechas él solía enviar regalos o tarjetas navideñas a todos, pero que ahora ya no lo hacía cuando notó que sus esmeros no eran correspondidos. No lo dijo con dramatismo, más bien con una mezcla de escepticismo y cinismo, como quien un poco más y te decía que él ya no creía en esas tonterías…

En realidad yo tenía la sensación de que en su historia había todo un contexto que me estaba omitiendo, después de todo tú cosechas lo que siembras, y además no regalas para que te regalen, o no saludas a los demás por fiestas para que necesariamente hagan lo mismo contigo, pero es muy difícil que de cada diez personas de las que te acuerdas, por los menos una o dos no sepan corresponder a tu gesto, y ya en el peor de los casos…

En realidad había algo en común entre el episodio de la brujita adolescente y el dialogo con mi amigo. Tal vez en estas navidades te mueres de ganas ya no de hacer un regalo sino de siquiera saludar a tal o cual persona, incluso a aquéllas de las que te has distanciado por razones diversas. Pero no lo haces no por egoísta, sino por evitarte la frustración de no ser correspondido… Y por eso te terminas aislando, pero dónde sabes que ese saludo que quieres dar el otro realmente lo espera, y precisamente de ti… Cómo sabes que esa persona con la que te has peleado está hambrienta de reconciliación, pero cuando te mira se mantiene displicente más por timidez que por orgullo. Y claro, como los dos son orgullosos continúan aislados. Pero en tal caso ¿alguien no debería romper ese círculo vicioso?

Claro que cuando quieres tomar la iniciativa siempre está el riesgo a la frustración (y esto para todo, sea en el amor o en los negocios). Es cierto que sin ilusión no hay frustración, pero ¿vas a perder tu capacidad de ilusionarte sólo por el temor a la frustración? O dicho con ese pragmatismo tan de moda hoy en día: ¿acaso hay alguna ganancia sin riesgo?

¿Por qué no te arriesgas a saludar ya no a quienes te caen mal sino sólo a quienes hace tiempo ya no ves por el motivo que sea? Y ¿si las cosas no son cómo piensas? Y ¿si son sólo los espejismos de tus prejuicios los que te esclavizan haciéndote creer que fulano o mengano es un intratable? Y si ya en el peor de los casos, que no creo, esa persona contesta mal tu saludo de Navidad ¿quién sabe si en realidad sí disfruta de tu gesto aunque no lo demuestre por temor, porque en el fondo es frágil y toda la vida ha estado con un blindaje que ya no sabe cómo sacárselo? Y si de diez con los que te arriesgas sólo uno sabe corresponder al gesto, ¿no crees que aun así el esfuerzo bien valdría la pena? Y este último sería el peor de los casos, muy improbable en términos estadísticos...

Ahora, puedes ser más audaz y saludar justo a ese fulano o fulana que te cae pésimo. ¿Qué mejor ocasión para desconcertarlo? Pero tampoco pido tanto, aunque ya dicen que en Navidad suelen ocurrir milagros… Pero ¿por qué no hacerlo aunque sea para romper el círculo vicioso de los enconos, alimentado muchas veces más por la indiferencia que por las propias peleas?

Por otro lado, el odio sólo envenena al que odia y no al odiado… Hasta El Padrino interpretado por Al Pacino decía, más o menos, que no había que odiar al enemigo porque de lo contrario no se pensaba bien… Aunque sus razones eran más pragmáticas que altruistas… Pero vamos, por algo se empieza…

Puede ocurrir también que en el fondo sepas que si saludas a todos por Navidad tengas el éxito garantizado, porque confías en tu irresistible carisma, pero no lo haces porque simplemente no te da la gana, porque para qué te vas a reconciliar con ese idiota si tarde o temprano se van a terminar peleando de nuevo… Tal vez eso pueda ser cierto, pero el problema ya es tuyo… Y quién sabe si él se pelea contigo no por el motivo aparente, usualmente una tontería, sino por un motivo más real: querer un poco de tu atención, señor o señorita carismático (a)… Y quizás por esa iniciativa ganes un amigo de por vida… En realidad todos en el fondo somos así de infantiles… ¿Qué soy demasiado optimista? Tal vez, debe ser la Navidad…


Cortesía de la imagen

http://voldimex.com/Imagenes/muneco-triste.jpg

miércoles, diciembre 20, 2006

Unión de Bloggers Hispanos

La Unión de Bloggers Hispanos (UBH) es un directorio de blogs que recientemente descubrí en la Red y que llamó mi atención por su nombre tan gremial (¿surgirá algún día un gremio de bloggers?).

Lo que trata de promoverse en la UBH es la confraternidad entre los miembros. Al menos la administradora me hizo un ofrecimiento válido también para cualquier que desee vincularse a esta interesante iniciativa: «Todos nuestros usuarios pueden solicitar ser colaboradores y participar con nosotros compartiendo sus experiencias como bloggers con otros usuarios, herramientas o manuales, anímate y tu nombre con el respectivo enlace aparecerá en nuestro bloque de colaboradores, no tienes más que avisarme, te haré colaborador y en el momento que escribas tu primer artículo añadiré tu nombre a dicho bloque».

En todo caso, sería interesante visitar este portal para conocer nuevas bitácoras interesantes y algunos otros recursos útiles para los bloggers.

viernes, diciembre 15, 2006

Capote


Una película que recientemente he visto es Capote (2005). Y quedé convencido de que Philip Seymour Hoffman se tuvo bien merecido el Oscar a mejor actor del 2006.

Hasta antes de esta cinta, Hoffman era uno de esos actores cuyos rostros suelen ser familiares pero siempre se ignoran sus nombres. Yo al menos recuerdo haberlo visto como actor secundario en El Talentoso Señor Ripley (1999), en Y entonces llegó ella (2004) y, más recientemente, en Misión Imposible III (2006), donde representa a un villano bastante convincente, aunque ya en esta última cinta no pasa inadvertido.

Esta película trata de la vida del escritor norteamericano Truman Capote; más exactamente de los cuatro años que duró el proceso de gestación de su más célebre novela A sangre fría (que pretendía inaugurar el género de la novela de no ficción).

Hoffman interpreta a un Capote arrogante, cínico y narcisista que a toda fiesta del jet set a la que asiste le gusta ser el centro de atención, y talentos no le faltan.

Sin embargo, este actor nos ofrece una interpretación muy sobria. Su Capote es de una afectación que roza con el amaneramiento pero sin nunca desbordarlo, y de allí que tenga el mérito de no incurrir en estereotipos simplistas y de ostentar un histrionismo muy bien calibrado, similar al de Jack Nicholson o Danny De Vito, quienes exageran en sus interpretaciones, pero llegando al límite exacto que un personaje no debe cruzar para no mutar en una caricatura.

Otro punto a favor de Hoffman es su economía de gestos, algo que le permite mucha química con Catherine Keener, intérprete de Nelle Harper Lee, amiga de la infancia en Alabama de Capote. Por ejemplo, en una escena, para obtener información, él manipula emocionalmente a Laura Kinney (Allie Mickelson), la adolescente que es la primera persona en percatarse de los cadáveres en el lugar del crimen que después inspiraría A Sangre fría. Entonces, en un momento en que la joven se ausenta, el escritor y Nelle se miran en silencio y no hacen ningún gesto, pero por alguna razón intuimos que ella lo está reprochando. Y es que en muchas partes de esta producción, juntos o separados, Hoffman y Keener muestran mucha habilidad para ser muy expresivos siendo muy inexpresivos (valga el contrasentido).

Pero es en el carácter manipulador de Capote en el que quiero centrarme.

En Kansas, Capote también se entrevista con Perry Smith (Clifton Collins), uno de los perpetradores de la masacre.

En la cinta, el novelista tiene una gran sensibilidad que, paradójicamente, la utiliza como arma para manipular a sus entrevistados y sacarles información. Finge involucrarse con ellos, escuchándolos con atención, hasta descubrir en sus vidas un episodio parecido a uno que él haya vivido y que confiesa (eso hizo con la ya mencionada adolescente). Y así sus eventuales interlocutores empiezan a conmoverse y a confiar en alguien que les confidencia experiencias parecidas a las suyas. Capote emplea la misma táctica con Smith, cuya simpatía incluso llega a ganarse. Pero sucede algo inesperado, realmente llega a involucrarse con el criminal. Las vidas de los dos son muy semejantes, al punto que en algún momento al escritor llega a parecerle que ambos vivieron en la misma casa, sólo que él salió por la puerta delantera y Smith por la trasera (aunque no textualmente, esas fueron algunas de las líneas de Hoffman en la producción).

Finalmente el autor termina afectado, incluso más de lo que él quiere admitir, cuando es condenado a la horca Smith, quien en principio no debía pasar de ser un frío objeto de estudio.

Y es que si algún mensaje tiene la película, entre muchos otros, es lo peligroso que resulta manipular a las personas mediante sus sentimientos. Tarde o temprano algo siempre se va de las manos, incluso para el manipulador…

En general esta cinta me pareció muy recomendable, y Hoffman tuvo una interpretación muy destacable.


Información de la película

Capote. Guión de Dan Futterman: basado en el libro Truman Capote de Gerald Clarke. Dir. Bennett Miller. Act. Philip Seymour Hoffman, Catherine Keener y Clifton Collins Jr. Sony, 2005.

domingo, noviembre 05, 2006

Cómo banalizar un drama sin ser insensible…



En una edición reciente, el diario peruano El Comercio dedicó una nota a un complot que amenazaría la vida del presidente Alan García y que habría sido organizado por un grupo civico-militar de ultraderecha. Más allá de disertar sobre su viabilidad o no, este complot motivó algunas especulaciones entre las que uno ya no sabía en cuál de ellas confiar, por más verosímiles o no que parecieran: que dicho complot sólo sería una bomba de humo para distraer al público de otros temas más centrales; que buscaría opacar la controversia sobre una ley para aumentar en el Perú el control sobre las ONG; que sería una maquinación de la embajada norteamericana para no sé qué fines... No es que haya que creer todo lo que se escucha, pero si una cadena está incompleta el público la unirá inventando él mismo sus propios eslabones, aunque éstos no siempre sean muy originales.

Hace algún tiempo me llegó un correo electrónico con un título sugestivo: Imágenes que nunca verás en la CNN. Al abrir el archivo adjunto me encontré con algunas fotos: tanques que abrían fuego; un misil en pleno vuelo; el asiento de un piloto eyectado de la cabina de un avión que estaba incendiándose; un portaviones que dio un giro tan abrupto que ya parecía una maniobra militar; en un barco una pila de contenedores se había desmoronado como cajas de fósforo sobre otra pila similar. Una de las fotos más dramáticas fue la de un edificio donde bajo un cielo muy oscuro ocurría una gran explosión, probablemente de un misil, escena que con cierto remordimiento no puede evitar asociarla con un gran fuego artificial que iluminaba una noche navideña, aun cuando era conciente que tal comparación bien sería una broma de pésimo gusto.

Dichas fotos traslucían dramatismo pero no la crudeza de por ejemplo aquéllas donde soldados norteamericanos torturaban a detenidos islámicos. No obstante, esas imágenes efectivamente no eran del tipo a las que la CNN nos ha acostumbrado. Con esto no sugiero que las grandes cadenas noticiosas necesariamente nos escamoteen la verdad. Por supuesto que no ignoramos que el Medio Oriente está convulsionado, que Australia atraviesa por una severa sequía y que, en general, nuestra Historia Contemporánea tiene muchos más de estos conflictos, pero éstos nos llegan tan mediatizados que su carga trágica se diluye y terminamos banalizándola, aunque no queramos. No es que seamos insensibles, ni que tengamos tampoco que estar empapados de lágrimas para mostrarnos conmocionados por tanta desgracia en el mundo, pero a veces pareciera que cuando nos sentamos a leer las noticias, recién duchados y tomando un café bien cargado, igual peso les diéramos a los correos electrónicos del día o a las noticias sobre cómo debuta en la bolsa El Banco Industrial y Comercial de China, sobre la última ofensiva israelí en Gaza o sobre cómo ha aumentado el Calentamiento Global. Es verdad que sabemos que tras muchas de estas noticias debe haber muchas desdichas humanas y muy conmovedoras. Es verdad que tampoco es saludable atormentarnos por situaciones que no depende de nosotros cambiar, porque terminaríamos muy disgustados con la vida y el optimismo nunca debe perderse. Pero no sé qué tan concientes seremos del mundo que nos rodea, si hemos seleccionado nuestras noticias a manera de catálogo, según nuestras apetencias e intereses. Me explico mejor, por allí leeremos un titular sobre un bombardeo de aviones del Ejercito Cingalés en una localidad dominada por los Tigres de Liberación de la Tierra Tamil (LTTE). Pero quién sabe si lo que más llame nuestra atención sea cómo el último James Bond, Daniel Craig, impresionó a la crítica por su actuación en la película Casino Royal. Claro que podremos jactarnos en una charla de cafetín de haber sabido sobre dicho bombardeo del Ejercito Cingáles, pero no sé si por eso debiéramos considerarnos bien informados, más cuando hasta desconocemos que cingalés es el gentilicio de Sri Lanka, país al que probablemente no podríamos ubicar con facilidad en un mapa. Y tampoco es que por no saber todo esto seamos unos ignorantes, pero sólo quería precisar mejor a qué me refería antes cuando hablaba de cómo ciertos dramas nos llegan tan diluidos que los banalizamos (aun cuando no seamos unos inhumanos; aun cuando tampoco afirmemos que las grandes cadenas noticiosas gozan engañándonos): esto es, que usualmente lo mismo nos representa seleccionar tal o cual noticia, según nuestras preferencias y aficiones, como en un menú de restaurante, donde no hay platos más importantes que otros, pues ya es cuestión de paladar.

Recientemente supe vía la BBC de que Francia había anunciado que desclasificaría archivos sobre el genocidio en Ruanda, dado que el País Galo venía siendo acusado de haber sido cómplice de la masacre de tutsis en 1994. Mucho se ha hablado sobre este tema, pero por documentales y artículos por los que me he venido informando en los últimos años, todo apuntaría a que más de una potencia extranjera como mínimo habría estado en capacidad de anticipar dicho genocidio (incluso escribí un artículo al respecto hace algún tiempo).

Estos tres casos tienen algunos rasgos comunes, tanto el del presunto complot contra el presidente Alan García, el de las fotos que nunca veremos en la CNN y el de la desclasificación de archivos sobre la masacre de Ruanda: o sea, si antes el público quizás intuía que había una parte de la realidad que los medios le ocultaban, pues ahora ya no lo intuye, está seguro… Y entonces esa parte de la realidad buscará recrearse como sea, aunque sea de forma errada…

Cuando recurrimos a los medios para informarnos, no es que necesariamente dudemos de las noticias, pero sospechamos de que estás deben tener un contexto mayor donde ubicarlas, un trasfondo que las antecede y que nos ayudaría a comprenderlas mejor. Pero como ni ese contexto ni ese trasfondo los conocemos, entonces necesitamos recrearlos de alguna forma, especulando o hasta inventando, aunque no siempre de manera ingeniosa (por ejemplo, más de una hipótesis hay en torno a los organizadores del supuesto complot contra el presidente García)… Y este proceso puede equivaler al ciego que dispara a todos lados para ver sí acierta y, así, se puede ser muy injusto cayendo en simplistas generalizaciones y/o atribuyendo falsedades a autoridades, personas, instituciones o países; falsedades que por muy desacreditadas que sean, serán las que más calarán en el imaginario de la gente. Recordemos que no son tan escasos quienes todavía creen que Galileo fue quemado en la hoguera cuando en realidad murió de muerte natural. Y es que ese es el gran poder de los imaginarios, que influyen mucho más que las verdades más evidentes.

Es por eso que todos los medios no sólo deben decir la verdad (se supone que lo hacen), sino además divulgar todas sus posibles aproximaciones, enfocar a las noticias dentro del mayor contexto posible y dentro de todo su trasfondo, no sólo presentes sino incluso pasados. Cabe agregar que contexto y trasfondo los definiré en esta ocasión de maneras muy particulares (porque tampoco busco crear nuevas categorías): contexto serían todos aquellos elementos que circundan una información y que no necesariamente son velados; trasfondo sí serían los sucesos que ocurren tras bambalinas. En suma, contexto y trasfondo serían esas partes de la realidad que ordinariamente la gente presume que no se divulgan tanto como se debería o que se niegan; partes de la realidad que aunque no guste debe informarse porque a la larga sale más a cuenta a aquellos medios que quieran mantenerse vigentes en el largo plazo; partes de la realidad que finalmente ayudarán a que una noticia sea mejor comprendida para así evitar muchos malos entendidos. Y con esto no pretendemos sólo apelar a cuestiones éticas sino también a algunas muy pragmáticas: esto es, comprender que ante la información incompleta o la carencia de ella, surgen los imaginarios para compensar tal situación; imaginarios que son muy difíciles de borrar y que generan prejuicios, mucho más difíciles de destruir que un átomo, según reza un refrán usualmente atribuido a Einstein; prejuicios que acabarán perjudicando a los propios medios…

Tal vez por eso es que en la era del Internet y de la Globalización, donde toda información imaginable puede obtenerse con un click de mouse, cada día está más arraigada una cultura de la desconfianza y de la sospecha; una cultura donde las teorías conspirativas están más de moda que nunca; donde el cinismo gana terreno porque finalmente si la verdad nos parece casi un lujo entonces para qué buscarla, para qué informarse, por qué no sólo divertirnos y punto, dado que por ejemplo mi situación económica no va a mejorar porque descubra los intereses que hubieron detrás de tal o cual guerra, de tal o cual ley recientemente promulgada, de tal o cual anuncio de un presidente. Y ¿los primeros en salir afectados con un público tan descreído no serían nuevamente los propios medios, que así verían mermados su poder de influencia y sus lectores o espectadores?

No es que seamos por naturaleza frívolos y no nos guste pensar, pero si percibimos que estar bien informado es un privilegio de pocos, que conociendo de ciertas noticias, no podemos ubicarlas en un contexto y un trasfondo mayor para darles un mayor sentido, entonces puede que nos dediquemos a conjeturar sobre lo que desconocemos, o a buscar fuentes de información alternativas (¿los blogs?) o a evadir la realidad del mundo en que vivimos y estar más pendientes de la última entrega de los premios Grammy y de lo guapa que estaba Shakira. Y no es que tenga nada de malo aficionarse al mundo del espectáculo, el problema es cuando ésa es la única realidad que nos importa o que creemos que existe. Y entonces podría ocurrir que la explosión en un edificio y un juego pirotécnico navideño ya no sólo terminemos asociándolos sino confundiéndolos : es decir, podría llegar el día en que una guerra al otro lado del mundo nos la quieran presentar como la última producción Hollywood, y no es que pretendan con ello ofender nuestra inteligencia sino que sabrán que ya no nos importa que nos mientan, y nosotros ya por la fuerza del hábito podríamos terminar creyendo esa descabellada farsa. ¿Exagerado? Espero que sí. Aunque las cosas tampoco serían en la práctica tan burdas, pues si a uno le presentan un conflicto bélico donde éstos son los buenos y aquéllos son los malos, ¿no nos estarían en el fondo vendiendo una película de guerra con un argumento muy elemental? Y entonces por esa razón ¿un programa de noticias no podría terminar convertido en una forma de espectáculo…? Muchos dirán que en la era de la Red de Redes nuestra aspiración a estar bien informados no podría estar más colmada. Pero ¿no nos pasa a veces que cuando averiguamos en Google sobre un tema determinado de cada diez portales, en realidad sólo dos o tres son confiables? ¿No nos pasa que con tanta información a la mano no sabemos discernir entre lo esencial y lo accesorio ni adónde diablos está yendo el mundo? ¿No intuimos que una sobre abundancia de información puede ser también fuente de desinformación cuando sentimos que estamos como buscando una aguja en un pajar? ¿No nos damos cuenta que quizás estar bien informado signifique algo diferente?


© Derechos Reservados

Bibliografía

«Investigarán supuesto complot contra Alan García». Portada. El Comercio [Lima-Perú] 3 noviembre 2006.
http://www.elcomercioperu.com.pe/EdicionOnline/Html/2006-11-03/onEcPortada0607664.html

«Francia desclasifica archivos sobre Ruanda». Internacional. BBC [Londres] 2 noviembre 2006.
http://news.bbc.co.uk/go/em/span/-/hi/spanish/international/newsid_6111000/6111858.stm


Cortesía de la imagen:

http://www.foretica.es/imgs/foretica/periodico.jpg

lunes, octubre 09, 2006

Letralia


Por Martín Palma Melena

Ha salido la edición número 150 de la revista Letralia. Por sus primeros diez años de aniversario, esta publicación digital había organizado una encuesta entre el 17 de agosto y el 18 de septiembre del 2006 para que los lectores opinaran sobre cuáles consideraban que eran los mejores libros publicados en español entre 1996 y el 2006. Algunos adelantos de los resultados: la lista la lidera el chileno Roberto Bolaños con Los Detectives Salvajes y 2666; después tenemos al peruano Mario Vargas Llosa; al español Javier Cercas, y ya no sigo dando nombres para que ustedes mismos los averigüen.

Lo interesante es que los libros de esta lista vienen acompañados con sus respectivas reseñas. Por lo pronto acabo de leer la de Los detectives… de Flor Marina Yánez Lezama, quien en algún párrafo apunta: «De acuerdo con la interpretación anterior, Los detectives salvajes es, finalmente, la historia del deseo insatisfecho, del otro inalcanzable, de la imposibilidad de los sueños, ante lo cual la única venganza es el desenfado, la burla, la desacralización de los hechos, de los patriarcas, de los símbolos, de los héroes, de la propia realidad».

En todo caso, esta edición de Letralia es interesante, entre otras cosas, porque ha sido el propio público participante quien de manera espontánea nos ha dado una pequeña aproximación de lo que ha sido de la Literatura Hispana en esta última década.

miércoles, octubre 04, 2006

Crónica sobre un Reino Cerrado

Por Martín Palma Melena

Recién he tenido tiempo para escribir sobre una muy grata velada este lunes 2 de octubre en el Pub Jazz Zone de Miraflores (Lima, Perú). Fue la presentación del primer poemario de Erika Almenara, Reino Cerrado; poemario del sello editorial peruano Santo Oficio (2006).

Ni bien llegué me encontré con la autora, muy preocupada por darle la bienvenida a todos sus invitados, oportunidad en que recién pude conocerla personalmente, pues hasta entonces sólo había podido tratarla de manera virtual: como un lector más de su interesante blog Little Girl In Blue, donde nos hacía testigos de un proceso creativo que finalmente se ha visto plasmado en este libro.

Tras saludarla busqué una mesa con la mejor perspectiva del escenario, me pedí una cerveza y esperé el inicio de este evento. Poco después hubo oportunidad de conversar un poco más con ella, y me presentó a Óscar Pita Grandi, administrador del blog Nuvolaglia, quien era el segundo blogger que aquella noche recién conocía personalmente y quien tuvo el gesto de compartir mi mesa.

Por supuesto que ya anteriormente había asistido a presentaciones de libros, pero era la primera vez que lo hacía a la de un poemario, por lo que estaba lleno de expectativas y curiosidad, y no quedé defraudado por razones que ya iré contándoles.

Para comenzar la autora nos compartió algunos detalles de cómo su poesía fue madurando: sus experiencias y las personas que la influenciaron, entre otras cosas. La escritora Rocío Silva Satisteban habló de sus impresiones sobre esta obra, que reveló haber leído hasta dos veces. El escritor Iván Thays leyó un texto de César Silva Satisteban.

Después, como asombrado neófito, descubrí algunas posibilidades de la Danza Moderna para que una poesía de Érika pudiera ser representada de forma muy original por una experimentada bailarina. Fue interesante confirmar cómo Danza y Poesía podían complementarse potenciando su capacidad de expresión.

Posteriormente la poeta tuvo la amabilidad de autografiarme su libro. Vaya que tuve suerte: no imaginé que al llegar ya sólo quedarían pocos ejemplares, si mal no recuerdo. Nunca más me confío tanto…

En resumen, fue una velada no sólo agradable sino además llena de coincidencias muy significativas: a dos bloggers recién los conocía personalmente; era la primera vez que asistía a la presentación de un poemario, poemario que era el primero de una novel poeta y cuya edición era también la primera. Muchas primeras veces para una sola noche. Y sin ánimo de parecer supersticioso, tantas buenas coincidencias sólo pueden cobijar buenos augurios. Érika, muchas gracias por la invitación, la verdad que la pasé muy bien…

Ahora, ¿qué puedo decir sobre esta obra tras haber recorrido sus páginas? Las buenas poesías no se escriben por simple divertimento. Hacen revelaciones, siempre demasiado inteligibles o inconfesables como para poder transparentarse mediante otros géneros. Por eso exigen no sólo la capacidad de entender sino también de sintonizar; exigen no sólo inteligencia sino también una sensibilidad muy especial. Y ése es el caso de Érika, quien quiere compartirnos un mundo interior muy rico mediante una poesía blindada sólo para aquéllos que no tengan la misma transparencia de la autora y que deban aprender también a leer con el corazón… No me parece que sea una poesía difícil, sólo sucede que estamos tan poco habituados a la sinceridad, que ésta ha empezado a parecernos muy críptica… Tal vez por eso el Reino Cerrado de Érika puede estar más abierto de lo imaginado… Aunque cada quien puede tener sus propias lecturas…

jueves, septiembre 28, 2006

Narrativas

Ha salido la tercera edición de Narrativas, revista literaria a cargo del escritor Carlos Manzano y la académica Magda Díaz Morales.

Esta publicación tiene tres secciones: Ensayos, Relatos, Narradores y Reseñas. Pero la sección de Relatos es la más amplia con dieciocho títulos (allí reconozco algunos nombres cuyos blogs suelo visitar, como Carmen Fernández Etreros y Jorge Gómez Jiménez). Pero en general todas las secciones de esta publicación son como siempre muy recomendables.


Nota:

Para entrar al enlace de la Narrativas hay que tener instalado previamente el programa Adobe Reader, que pueden descargarlo gratuitamente aquí.

miércoles, septiembre 27, 2006

¿Qué pasó en la Universidad de Ratisbona?

Por: Martín Palma Melena

Empecé a leer el discurso del Papa Benedicto XVI conociendo ya la tan criticada cita (perteneciente al Emperador Bizantino Manuel II Paleólogo), conciente del revuelo en los medios, recordando algunas preguntas: si aquella cita fue tan desafortunada cómo habrá sido aquel discurso; si el Papa es infalible cómo pudo haberse equivocado.

En todo caso, agradezco esta coyuntura por obligarme a profundizar sobre algunos temas y a leer un discurso que de otra forma hubiera desconocido.

Es muy entendible la indignación de la mayoría de musulmanes sobre una cita no sólo desafortunada sino además descontextualizada; cita que merece algunas precisiones: primero, era sólo eso, una cita y no la opinión personal del Papa; segundo, era sólo parte de toda una introducción para llegar a una idea que considero central, que voy a desarrollar y que lejos de afectar al Islam, bien podría ayudarlo a confirmarse como lo que es: una religión cuyo núcleo es el amor y la paz.

Pero pongámonos intrigantes y preguntémonos ¿por qué Su Santidad no escogió una cita menos controvertida, por más que sólo haya sido parte de una introducción? Él es una persona muy inteligente y ¿acaso no habría escogido aquella cita para sugerir algo entrelíneas? La respuesta tiene tres partes: primero, el Papa tuvo motivos sólo académicos, algo fácilmente deducible de su discurso; segundo, si algo es seguro es que nunca quiso herir la sensibilidad musulmana (sin mencionar que ya expresó su hondo pesar); tercero, sí quiso afirmar algo y muy claramente y no sugerirlo entrelíneas: la idea central que ya aludí y que al fin paso a desarrollar.


La Razón es propia del Cristianismo y debería serlo de toda religión

En su discurso el Papa plantea el tema de si al Cristianismo la Razón le es propia o sólo una influencia externa de la Filosofía Griega. La conclusión es que la Razón sí es propia del Cristianismo y de la Naturaleza de Dios, quien no es irracional y, por tanto, no puede pedir cosas irracionales como la violencia. Todo esto se complementa con otra cita del ya mencionado Emperador Bizantino; cita que por alguna razón a tenido menor difusión y que toda religión debiera considerar sin tener por qué ofenderse: «El Emperador explica luego minuciosamente las razones por las cuales la difusión de la fe mediante la violencia es algo irracional. La violencia es contraria a la naturaleza de Dios y a la naturaleza del alma» (mis resaltados).


¿Dejó de ser el Papa infalible?

La respuesta exige tener algunos criterios previos.

El Magisterio de la Iglesia se refiere a dos ámbitos concretos: Fe y/o Moral.

Toda enseñanza del Sumo Pontífice es definitiva siempre que sólo se refieran a la Fe y/o Moral. Y para que sus enseñanzas además de definitivas sean infalibles (enseñanzas ex cathedra) se exige un procedimiento muy preciso y tan inusual que, según entiendo, en el siglo XX sólo una vez se ha dado: cuando en 1950 el Papa Pío XII proclamo como Dogma de Fe La Asunción de la Virgen María al Cielo.

Pero si ya de por sí toda enseñanza del Papa sobre Fe y/o Moral es definitiva, entonces ¿cuál es la necesidad de declararla además infalible o ex cathedra?

Para explicarme me valdré de una analogía entre el Estado y la Iglesia; analogía que sin embargo tiene sus límites, como ya veremos.

Si el gobierno de cualquier país quiere regular sólo sobre cuestiones muy puntuales (por ejemplo: beneficios tributarios a la producción de cierto tipo de algodón y en una región muy específica), no va a necesitar consagrar un nuevo principio constitucional sino sólo una ley u otra norma de incluso menor jerarquía, la que no por eso va a dejar de ser válida.

En el mismo sentido, toda enseñanza del Papa sobre Fe y/o Moral es definitiva, y si no la declara infalible no significa que sea menos válida, sino sólo que la cuestión a tratar carece de trascendencia para declararla ex cathedra; trascendencia que sí tendría por ejemplo un Dogma de Fe.

En resumen, así como un gobierno no puede estar consagrando nuevos principios constitucionales si la situación no lo amerita, igual es el caso de un Pontífice en relación a las enseñanzas ex cathedra.

Pero en este punto nos encontramos con los límites de esta analogía entre Iglesia y Estado. Porque la ley de un gobierno civil sí puede derogarse con una norma de igual o mayor jerarquía. En cambio, en la Iglesia las cosas son diferentes, pues tiene un magisterio cuya ortodoxia obliga a que hasta la enseñanza más ordinaria sobre Fe y/o Moral de un Papa deba armonizar con la más trascendente e infalible. Es decir, no se trata que hoy día un Pontífice dé una enseñanza sobre Fe y/o Moral, que mañana más tarde un sucesor suyo pueda derogar con una declaración ex cathedra: hay dos mil años de tradición eclesial que no pueden pasarse por alto. No es como un Estado Laico, donde un presidente puede deshacer lo que hizo el anterior.

Un ejemplo muy concreto: cuando Juan Pablo II prohibió la ordenación de las mujeres precisó que sobre esto no debía hablarse más, enseñanza que no siendo ex cathedra, es muy poco probable que un sucesor suyo la derogue. Y que me disculpe alguna lectora feminista, pues no estoy emitiendo juicios de valor sino sólo tratando de entender una realidad como la de la Iglesia.

Es innegable que dentro de la Iglesia hay posiciones diferentes sobre temas también diferentes; es innegable que un sacerdote en un país nórdico y uno de misiones en África podrían tener influencias culturales muy distintas y, por ende, disentir en cuestiones muy coyunturales. Pero ambos religiosos deben siempre gravitar en torno a un mismo eje, el Magisterio Eclesial. En la Iglesia se habla de unidad en la diversidad, y a esa diversidad algo debe darle unidad y cohesión: dicho Magisterio.

La Doctrina Católica señala que todo Papa tiene el carisma de la infalibilidad. Todos los mortales tenemos carismas diversos, pero por sentido común no debemos usarlos innecesariamente. Y si nosotros somos concientes de eso mucho más los Sumos Pontífices (tal vez por allí debí haber empezado para evitarles un artículo tan largo…).

Cabe recordar que el Papa Benedicto XVI ni siquiera divulgó una opinión personal, sino sólo una cita ajena, con todo lo desafortunada y descontextualizada que haya sido; cita que además escapa al ámbito de la Fe y/o Moral y que por tanto no es parte del Magisterio Eclesial, porque ni es una enseñanza ordinaria y mucho menos ex cathedra. Así que presumir que la infalibilidad del Papa está en crisis es muy temerario, por decir lo menos…

Nota:

En este enlace hallarán el discurso del Papa en la Universidad de Ratisbona (Fe, razón y universidad. Recuerdos y reflexiones) para que ustedes mismos saquen sus conclusiones.

http://www.zenit.org/spanish/visualizza.phtml?sid=94800


Nota 2 (1 de octubre del 2006):


Este artículo ha tenido algunas modificaciones desde su publicación. He suprimido algunas hipótesis que planteé inicialmente, porque me parecieron innecesarias para los fines de este tema.

viernes, septiembre 22, 2006

Un meme

Magda Díaz Morales me ha pasado un meme muy original en el que hay que responder a una lista de preguntas con títulos de canciones de un solo autor. Y yo he elegido a Agustín Lara.

1.- ¿Eres hombre o mujer?: A lo macho

2.- Descríbete: Imposible

3.- ¿Qué sienten las personas acerca de ti?: ¡Madrecita mía!

4.- ¿Cómo te sientes?: Noche de Rondas

5.- ¿Cómo describirías tu anterior relación sentimental?: Lo más bello

6.- Describe tu actual relación con tu novio/a o pretendiente: Estrella Solitaria

7.- ¿Dónde quisieras estar ahora?: Mirando el Mar

8.- ¿Cómo eres respecto al amor?: Como tú quieras

9.- ¿Cómo es tu vida?: Aventurera

10.- ¿Qué pedirías si tuvieras sólo un deseo?: Aquel Amor

11.- Escribe una cita o frase famosa: No es un Sueño.

12.- Ahora despídete: Ya me voy

Al parecer hay que pasarlo a otras personas, así que si gustan tomarlo se lo paso a Erika Almenara y a schatz67, y a quien desee tomarlo.