martes, julio 29, 2008

Escritores españoles en la Semana del autor y en la Feria Internacional del Libro de Lima


Augusto Carhuayo, del Centro Cultural de España, me comunica vía correo electrónico sobre la llegada de una interesante delegación española para participar tanto en la Semana del autor (organizada por dicho centro cultural) como en la XIII Feria Internacional de Libro.

Esta delegación la conforman el narrador Carlos Castán, el cronista e indianista Fermín del Pino y la periodista y escritora Imma Turbau

El cronograma de actividades de estos autores españoles es el siguiente:

I.- la Semana de autor

Lugar: Centro Cultural de España (Natalio Sánchez 181, Santa Beatriz)

Miércoles 30 julio, 8:00 p.m.
Conferencia: Frío que se vuelve de papel.
A cargo de Carlos Castán. Comenta: el escritor peruano José de Piérola.

Miércoles 30 y jueves 31 julio, 10:00 a.m-1 p.m.
Taller de autor: Literatura y verdad.
Dirigido a jóvenes narradores, 15 vacantes previa inscripción. Enviar CV hasta el día jueves 24 de julio a yprada@aecid.pe . Se dará certificado.

Jueves 31 julio, 8:00 p.m.
Conferencia: La civilización peruana. Narración y construcción del Padre Acosta. Comentan: Antropólogo Dr. Rodrigo Montoya y Dr. Eduardo Hopkins, crítico literario.

Viernes 01 de agosto, 8:00 p.m.
Confeencia: Trhiller de la narrativa en el cine español. A cargo de la reconocida escritora española Imma Turbau. Comentarios: Rocío Silva Santisteban.

II.- Semana de Autor

Lugar: Feria del Libro de Lima

Martes 29 de julio, 5:30 p.m. Sala Blanca Varela.
Conversando con Fermín del Pino
Entrevistador: Dr. José Carlos Ballón , dir. Fondo Editorial de la UNMSM.

Martes 29 de julio, 8:30 p.m. Sala Blanca Varela.
Conversación con el escritor español Carlos Castán.
Entrevistador: escritor peruano Javier Arévalo.

Jueves 31 de julio, 8:30 p.m. Sala César Vallejo
Imma Turbau presenta su libro El juego del ahorcado, editado por Estruendomudo.
Comentan: Rocío Silva Santisteban, Julio Villanueva Chang y Alvaro Lasso.

III.- Semana de autor en Cusco:

Lugar: Auditorio del Museo Inka, Cuesta del Almirante s/n.


1 agosto. 7 p.m.
Conferencia: La realidad y el deseo (y otras reflexiones en torno al género del relato breve), a cargo de Carlos Castán. Participarán Luis Nieto Degregori, José Carlos Irigoyen y el escritor Pasos Paz. Modera: Gladis Concha.

domingo, julio 27, 2008

Días de Santiago: una ventana a la actual coyuntura peruana


Por Martín Palma Melena

I

En la Segunda Vuelta de las Elecciones Presidenciales Peruanas del 2006, hubo dos candidatos: Alan García y Ollanta Humala. El primero ganó aquellos comicios, pero el segundo perdió no precisamente por una diferencia abismal. Menciono este episodio político(a manera sólo descriptiva mas no valorativa), pues Humala logró sintonizar, entre otros sectores sociales, con aquellos ex soldados que habían terminado su servicio militar obligatorio y que no encontraban fácil su reintegración a la sociedad y que podrían verse perfectamente retratados en Santiago (Pietro Sibille), protagonista de la película Días de Santiago (Perú, 2004).


II


Tras haber acabado su servicio en La Marina Peruana, nuestro hombre trata de reinsertarse a la vida civil, etapa que es la que registra esta cinta.

Mediante recuerdos trastocados por una mezcla de nostalgia y de jactancia y de estrés postraumático, el personaje menciona patrullajes o escaramuzas en la selvática frontera entre Perú y Ecuador contra las fuerzas de este último país, vivencias cuya crudeza nunca es explicitada plenamente en el argumento pero sí intuida en los diálogos o en los síntomas del otrora combatiente.

Es decir, en varias partes, el guionista pareciera ingeniárselas para no revelarnos pero para tampoco hacernos descartar ciertas atrocidades por las que Santiago presumiblemente habría atravesado durante un pasado consistente en dos elementos, entre otros: por un lado, experiencias muy extremas; por otro lado, un entrenamiento castrense muy duro y estricto.


III


En referencia a dichas experiencias límite, este sujeto adolece de secuelas como ciertas paranoias y traumas que no lo dejan dormir por las noches y que ya se hacen cargas intolerables para alguien con una edad aún bastante temprana (23 años) y con una formación escolar quizás muy precaria y con una inteligencia regular y con una psicología ya de por sí frágil e inmadura y hasta sensible aun cuando muy curtida por muy golpeada; psicología además afectada por un pasado como el ya descrito y por un presente y por un futuro difíciles: un presente en una familia bastante disfuncional y en una sociedad que remunera mal o no valora tus saberes (adquiridos tal vez hasta habiendo arriesgado tu propia vida) y que no te da cabida y que no ha sido pensada para ti cuando ya no sirves; un futuro muy incierto por la escasez de oportunidades.

En el fondo, esta biografía sería análoga a la de un veterano de guerra de Vietnam, veterano visto hasta como héroe en la guerra pero como excéntrico en la ciudad, caso que en el medio peruano tiene otras agravantes, como el del abandono estatal y el de la crisis económica y el de una movilidad social dependiente no siempre del esfuerzo propio.

Si tienes este perfil y estás bajo estos condicionamientos tan adversos, entonces tu frágil equilibrio emocional sería por lo menos comprensible, caso que sería el de este ex soldado (Por algo, cuenta la leyenda, Josué Méndez, guionista y director de este film, se habría inspirado en un graffiti que vio en algún muro en Lima y que decía: «Le llaman salvaje al río que se desborda, pero no al cabrón que lo oprime»)


IV


En referencia a su anterior formación castrense, Santiago trasluce una mentalización bastante rígida y pareciera haber estado en un contexto en el que las órdenes debían cumplirse sin duras ni murmuraciones (la frase en cursivas es muy común por ejemplo en el Ejercito peruano), por una cuestión tanto de supervivencia como de conservación de un sistema vertical y afín a instituciones militares como La Marina; sistema al que equivocadamente suele creerse insostenible si existiera allí tanto criterios autónomos como consensos de opiniones dispares (y reitero: suele creerse, pues no es tan así). Pero sobre el mundo castrense ahondaré un poco, y ya entenderán por qué…


V


En algunas producciones sobre la vida en las Fuerzas Armadas (aunque aquí ignoro qué tanto se abusa de las licencias creativas), a los reclutas suelen inculcarles la idea de que el criterio individual afecta al espíritu del grupo (o algo parecido); idea positiva si se refiere a un enfrentamiento bélico (en el que todos deben actuar como equipo y ser leales y unidos pues de allí depende hasta la vida misma); idea empero negativa si abarca a toda la existencia del individuo: en nuestra vida la independencia de criterio es muy valiosa, algo también aplicable a los militares, quienes deben tener gran capacidad de reacción ante lo imprevisto (en todo caso: en este tema bien se reconocerían las viejas tensiones entre individualismo y colectivismo).

Sin embargo, no son malas en sí mismas las instituciones verticales y/o regidas por algún compromiso de obediencia: el problema es cuando a sus miembros se les obliga a que renuncien a pensar y a que cumplan ciegamente ordenes sin necesidad de hallarles a éstas ningún sentido…


VI



Analizo a las instituciones castrenses, porque sus excesos se reflejan en las marcas imborrables que el protagonista registra en sus modos y en sus conversaciones y en su carácter. Por ejemplo, con inflexiones aparentemente imitadas a algún superior prepotente, nuestro sujeto no deja de repetirse vehementemente durante toda la cinta: que todo tiene una razón de ser; que todo tiene un orden; que siempre debes marcar tu línea en una situación dada… Sin embargo, pecaríamos con una lectura muy simplista, si a este cuadro lo explicáramos únicamente por el hecho de que a Santiago le habrían formateado el cerebro, cual disco duro de ordenador (aun cuando no sea desencaminada la hipótesis de algún lavado cerebral)… En realidad, el tema es más complejo…


VII


En el ex combatiente, su rígida mentalización está conformada por un manojo de reglas no más elaboradas que aquéllas encontradas en un elemental manual de supervivencia; reglas más bien grabadas por la repetición y por el automatismo que interiorizadas libre y serenamente por el discernimiento. Sin embargo, por diversas limitaciones ya mencionadas (escasa instrucción, inteligencia más bien mediana, etcétera), esta persona no tiene muchos elementos de juicio para procesar una realidad cuya complejidad si no desbordaría sí desafiaría incluso a la comprensión de alguien incluso con una mayor formación y criterio. Empero, por cuestiones muy apremiantes, el personaje a dicha realidad necesariamente debe procesarla y darle alguna coherencia; realidad que presenta entre el bien y el mal disyuntivas difíciles no tanto por imposibles sino por muy condicionadas por presiones diversas, entre ellas las económicas…


VIII


Como ejemplo de las mencionadas disyuntivas, a Santiago algunos ex compañeros de armas le proponen asaltar un banco, debido esto a factores como la escasez de empleo. Pero él se opone precisamente por aferrarse a ese puñado de máximas castrenses cual tabla de salvación; máximas verdaderas pero también muy básicas y pensadas únicamente para cuestiones prácticas; pensadas para ser sólo aplicadas y no analizadas tanto…

Y aun siendo ya de por sí muy limitados, estos principios se van erosionando en su sentido por circunstancias duras como las ya descritas (entre las que además está el suicidio de alguien que atravesaba por contrariedades similares a las del joven); principios a los que Santiago no consigue nutrirlos ni profundizarlos cabalmente y que para él aun así le representan casi un catecismo laico (aunque un sucedáneo muy pobre de éste), al que este hombre sin embargo ni siquiera sabe cómo apropiárselo: hay no una interiorización de corazón (al menos no percibimos mística o ética alguna y también propia del ámbito militar); hay solamente una memorización y una repetición cargada de angustia y de severidad, dada la necesidad por guiarse de alguna forma en un medio hostil y referido no a un combate sino ya al ámbito civil…


IX


Y para que los problemas no lo desborden, el muchacho siente la urgencia de articular el mundo y otorgarle un significado, tarea para la cual nuestro individuo sólo cuenta con este conjunto de reglas muy elementales y operativas y asimiladas durantes su servicio en La Marina Peruana; reglas que no obstante representan en este caso el único prisma a través del cual mirar el mundo y entenderlo; prisma que podrá ser muy angosto pero que finalmente es el único… Por eso el joven se adhiere a estas instrucciones castrenses con todas sus energías y se las está reiterando a lo largo de la historia; instrucciones sin embargo ya insuficientes para una realidad que no cesa de desbordar y de embestir... Y el final queda abierto en la cinta…


X


Podríamos creer que esta película podría ser ya muy exagerada en su dramatismo, y algo de eso probablemente haya, o sea: Santiago desea optar por el bien, aunque ya muy toscamente, y las adversidades parecieran no sólo presionarlo sino ya arrastrarlo al lado oscuro de la fuerza. Y en la vida real: por una parte, siempre estamos condicionados pero nunca determinados; por otra parte, hasta el peor de los desafíos a nuestras fuerzas podrán hasta quebrarlas, aunque sólo eventualmente y nunca eternamente (y por eso siempre hay posibilidad de sobreponernos); por otra parte, muchas puertas se nos podrán cerrar pero siempre podría estar abierta alguna discreta ventana (a la que debemos buscar). Y es que donde abundan las contrariedades sobreabundan las oportunidades (al menos eso quiero creer).
Dicho esto, no obstante, nos preocupa que este argumento nos haya resultado razonablemente verosímil, dado el contexto peruano actual, donde el protagonista representaría a un sector social muy descuidado cuyos descontentos podrían tener incluso un correlato o una influencia en el ámbito político (a juzgar por las Elecciones Presidenciales Peruanas del 2006); un sector social conformado por jóvenes que tienen muchas frustraciones y que incluso carecen de herramientas para darle alguna coherencia al mundo, al que sin embargo todos siempre acabamos dándole alguna coherencia, sea ésta errada o correcta (los vacíos siempre pueden ser llenados, el problema es si éstos serán llenados de una manera sublime o siniestra, incertidumbre que connota o bien una crisis o bien una oportunidad en la presente generación, tan llena de vacíos).

En otras palabras, desde mi perspectiva, en la historia individual de este ex soldado, se encontraría uno de los termómetros para medir la temperatura en la atmósfera política y social del Perú de inicios del siglo XXI, contexto cuyo desenlace es tan abierto como el de este film. ¿Esto parece exagerado? A veces olvidamos que los grandes procesos históricos y sociales sólo traslucen finalmente un conjunto de historias individuales y aparentemente tan intrascendentes como las de Santiago (aunque valga la aclaración: toda vida nunca es intrascendentemente y tiene repercusiones a escalas imprevisibles, dado que todas nuestras vidas están más interconectadas de lo que pensamos o queremos reconocer).

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Datos de la película


Días de Santiago. Guión de Josué Méndez. Dirección de Josué Mendez. Actores. Pietro Sibille, Milagros Vidal y Marisela Puicon. Chullachaki Producciones (Perú) y el apoyo de Hubert Bals Fund y Milcolores Media y Cachoeira Films, 2004.
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Nota (10 de septiembre del 2008):
Este texto ha sido publicado en el portal de CinemaNet

viernes, julio 25, 2008

Más CinemaNet

Dentro de su sección de Cine Latinoamericano, este interesante portal español de Cine publicó mi breve ensayo sobre la película peruana Madeinusa.

sábado, junio 21, 2008

Madeinusa: ¿dónde termina la parodia y comienza el realismo?


(Fuente: El Ojo Soberano)

Por Martín Palma Melena

En Madeinusa (Perú y España, 2005), la protagonista es una adolescente de nombre homónimo a la película (Magaly Solier). Llega a su terruño, un imaginario pueblo andino, el joven limeño Salvador (Carlos de la Torre) en víspera de Semana Santa, fiesta de guardar a la que dicha localidad ha tergiversado y de la que se ha apropiado mediante una tradición muy curiosa, ésta es: desde el Viernes Santo a las tres de la tarde hasta el Domingo de Resurrección, lo lugareños tienen libertad para desatar incluso sus más disolutos deseos, pues Dios ha muerto y no ve nada.

Ni bien estrenada, la cinta despierta controversia en el Perú (la desatada en la blogósfera peruana fue de la que estuve más atento) no por el argumento relativamente convencional (chica provinciana + hombre capitalino = aventura o romance); despierta controversia más bien por la construcción que una guionista no extranjera sino justamente peruana, Claudia Llosa, hace de un poblado imaginario en los Andes Peruanos.

Tal construcción en sí misma sería tolerable si se presentara abiertamente como la parodia que finalmente es. Pero ¿cuál es el problema? Dicha parodia carece de hilaridad (al menos de una voluntaria) y es encubierta con visos de documental y de denuncia social, de forma que todos estos elementos conspiran para brindar a una caricatura un aura verosímil (que no verdadera) ante miradas desprevenidas, como las de quienes desconozcan la realidad peruana y hasta latinoamericana.

En otras palabras, siendo peruana, la guionista muestra a una parte de su propio país, la Sierra, no para darla a conocer sino para hacerla cuadrar dentro del imaginario o del gusto de algún eventual turista occidental que sobre el Perú sabría más por la cuarta secuela de Indiana Jones que por un buen documental de National Geographic.

Y ¿en qué consiste tal construcción? Llosa nos exhibe una localidad de Los Andes con las siguientes características: primero, hay ciertas reminiscencias de Realismo Mágico; segundo, los personajes encarnan básicamente estereotipos y son muy vagamente individualizados como personas; tercero, hay mucho énfasis en aspectos negativos de la localidad y se refuerzan así prejuicios ya pre-existentes.

Respecto a los resabios a Realismo Mágico, aquella comunidad imaginaria me parece tan fantástica como el Macondo de García Márquez por algunos ejemplos: por un lado, en la plaza principal del poblado el único reloj consiste en tres cartelitos que tienen números escritos a mano y que son cambiados por un lugareño usualmente soñoliento (o sea, allí la noción del tiempo depende de un sujeto que cada nada se queda dormido); por otro lado, se hacen en los habitantes muy difusas las fronteras entre un tiempo cronológico ya de por sí precario y un tiempo psicológico teñido por una cosmovisión dónde lo mágico y lo supersticioso y lo religioso son indistinguibles; por otro lado, la interpretación tan peculiar que aquellos provincianos supuestamente se harían de la Semana Santa sin tener a un sacerdote que los salve del malentendido (en la Sierra Peruana verdadera la inculturación del Cristianismo a las costumbres locales existe, pero no al punto de que la Fe haya mutado a tal nivel que ya sea parte del acervo de mitos y de leyendas regionales, lo que no significa que sean inexistentes casos de sincretismo, dimensión a la que sin embargo intuyo Llosa no pretende registrar o caricaturizar).

Respecto a que los personajes encarnan básicamente estereotipos, a la joven protagonista la presentan como tan ingenua y tan poco instruida que si no es por el limeño Salvador ni se enteraría de que su nombre Madeinusa es resultado de la contracción de los anglicismos Made-in-USA (hecho en Estados Unidos). No manejo estadísticas para afirmar qué tan difundido está el inglés en los Andes Peruanos; no obstante, en la vida real, en un pueblo como el que esta película reproduce (parodiándolo): por una parte, definitivamente los habitantes han debido tener alguna vez en sus manos un producto Made in USA o Made in China (y ni qué decir del Cuzco, ciudad cada vez más cosmopolita por el turismo); por otra parte, alguna cabina de Internet debe existir; por otra parte, ofenderíamos allí en su inteligencia a una chica provinciana si la creyéramos necesitada de un galán citadino para enterarse qué significa Madeinusa… Ahora, indudablemente, la región serrana es muy variada y compleja y adolece de índices de analfabetismo; sin embargo, percibo, los guionistas exageraron con el estereotipo que proyectaron en la protagonista del film.

Respecto al énfasis en aspectos negativos de la localidad, entre otras cosas figura el incesto, cuyo fantasma ronda a lo largo de la cinta.

Y ¿cuál es el problema con estos tres elementos mencionados? Que lamentablemente la región de la Sierra Peruana podría quedar estigmatizada al ser impregnada con estos imaginarios. Y ¿por qué? ¿Acaso una región europea o norteamericana, vistas en una cinta mediante imaginarios análogos, correría el riesgo de verse tan marcada y dañada en su imagen? Y entonces ¿por qué esto si ocurriría con los Andes Peruanos? Formularé mejor mi pregunta con un ejemplo extremo, ¿por qué una historia sobre el incesto en New York no estigmatizaría de incestuosos a todos los neoyorkinos? Pero ¿por qué la misma historia en los Andes Peruanos sí estigmatizaría así a todos sus habitantes? ¿No estaré siendo ya demasiado partenalista y chauvinista?

Para comenzar, los imaginarios nunca son inofensivos, y de allí que mientras no visite Nueva York, indudablemente mi visión de esa ciudad estará empañada por los imaginarios que los medios me brinden; empero, a Nueva York al menos la percibo a través no sólo de eventuales documentales sino además de infinidad de películas y de series televisas diversas que fungen como diversas ventanas para aproximarme a esa sociedad, a cuyos ciudadanos muy difícilmente estigmatizaré sólo por ver a algunos de ellos retratados en una historia incestuosa; ciudadanos que aun así no estarían librados de ser mirados mediante el filtro de los medios y de las subsiguientes ideas pre-concebidas en quienes nunca hayan conocido personalmente esa realidad. En otros términos, mientras no conozca personalmente una sociedad, básicamente la entenderé mediante mis representaciones mentales y condicionadas no pocas veces por los medios y las publicaciones.

Y si esto se da con una ciudad como New York, peor aún en el caso de los Andes Peruanos, y por dos factores: el primer factor, indudablemente la Cultura Andina en el mundo está infinitamente menos divulgada que la Neoyorkina; el segundo factor, dicha cultura y sus miembros han sido tradicionalmente víctima de prejuicios.

En referencia al factor de divulgación, a la Sierra Peruana no son muchas las cintas extranjeras que la difunden (salvo por esporádicos documentales o por realizaciones hollywoodenses no siempre muy fidedignas o por propagandas turísticas bajo sesgos multiculturales, los que acaso serían formas de enlatar y etiquetar a una cultura ). Y a esta región serrana quizás le signifique una escasa oportunidad para mostrarse ante el mundo un ocasional film, el que cuánto daño haría si es no sólo una parodia sino además una camuflada tras una factura documental (ojo: Madeinusa no es un documental; pero se vale de ese registro para plasmar su historia).

En referencia al factor de los prejuicios pre-existentes, esta caricatura es disimulada no para ojos peruanos ni latinoamericanos sino quizás para unos más desprevenidos y pertenecientes a otras latitudes; caricatura a cuyos prejuicios los matiza con documental realismo como parte de la idiosincrasia y del acervo de las tradiciones y de las costumbres locales en una comunidad andina (muy fantasiosa); prejuicios que podrían ser creídos y que entonces podría impregnar a los Andes Peruanos con una imagen tal vez difícil de despejar por muchos años, algo que no es tan descabellado como podría pensarse… Y esto porque esta región ya de por sí ha sido tradicionalmente olvidada y relegada y vista con prejuicios, y muy negativos, incluso por los propios peruanos capitalinos, situación ¿cuánto más agravada en un público foráneo cuya idea ya en general sobre el Perú no va más allá de las postales? Y ¿cuánto más desdibujada quedará esta sociedad serrana peruana si además se le añaden prejuicios inventados mediante parodias que además se insertan en el género no de comedia sino de un drama (y de uno todavía con aire a denuncia social) a cuyo supuesto realismo contribuye un trasfondo de paisajes y escenarios retratados en una fotografía de innegable fidelidad y calidad? Es decir, yo como peruano puedo establecer dónde está la realidad y dónde la exageración, pero no estoy seguro de lo mismo para un público que nunca haya visitado ya no sólo el Perú sino ninguna parte de Latinoamérica… Y no es mi intención ofender la inteligencia de dicho público…

Madeinusa en sí misma no tendría nada de malo y podría reconocérsele méritos en el plano de manufactura y de técnica y de fotografía. No obstante, esta producción presenta problemas por ser exhibida en un contexto como el descrito; contexto que a su vez condiciona a una recepción ya de por sí prejuiciosa, ante la cual una comunidad como la Andina Peruana sería más vulnerable por ser más desatendida y desconocida en relación a otras comunidades… En otros palabras: innegablemente existen culturas más frágiles que otras al ser representadas distorsionadamente.

Por otro lado, reitero nuevamente, los imaginarios nunca son inofensivos y tienen mucho poder y reverberan en la mente con mayor fuerza que las evidencias más contundentes o que hasta la propia Historia. Y las ficciones generan imaginarios, forjadores eventualmente de ideas pre-concebidas y de estereotipos, los que con el tiempo serían no imposibles pero sí difíciles de borrar y extensibles a regiones andinas de otros países, dado el prisma uniforme a través del cual Sudamérica suele ser observada (algo confirmado recientemente en la versión cuarta de Indiana Jones, producción donde descubro asombrado como peruano que en el Perú existen edificaciones no incas sino mayas o que las líneas de Nazca están en el Cuzco o que el mexicano Pancho Villa le habría enseñado quechua al célebre arqueólogo). Por algo le atribuyen a Einstein la siguiente frase: más fácil es romper un átomo que un prejuicio…

Por lo expuesto en este artículo, los cineastas deben tomar conciencia no sólo sobre sus argumentos sino además sobre la recepción que éstos tendrán, dadas las particularidades de una coyuntura determinada… Las licencias creativas deben ser válidas y libres, pero deben tener también alguna responsabilidad social, digo yo…


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Datos de la película

Madeinusa. Guión de Claudia Llosa. Dirección de Claudia Llosa. Actores. Magaly Solier, Yiliana Chong, Carlos J. de la Torre y Juan Ubaldo Huamán. Wanda Vision, Oberon Cinematográfica S.A., Vela Films, 2005.


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Nota 1 (22 de Julio del 2008):
Este artículo ya ha sido publicado en el portal CinemaNet
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martes, junio 17, 2008

Algunas buenas noticias...

REMES son las siglas de la Red Mundial de Escritores en Español. Según indica en su portal: entre otras cosas, aspira a convertirse en «un referente de consulta obligada sobre todos los escritores en lengua española (aunque su idioma vernáculo o habitual sea diverso) en cuanto a su bio-bibliografía general y específica, tanto para Revistas, como para Instituciones Culturales, Portales Literarios u otros escritores». El co-responsable general de este proyecto, Luis E. Prieto, esta semana, vía correo electrónico, tuvo la cortesía de anunciarme haber sido admitido en este directorio. Si te interesa saber cómo participar, ingresa a este enlace.


Por otra parte, PeruBlogs es un directorio de blogs que en la blogósfera peruana está haciéndose paulatinamente cada vez más conocido (al igual que su versión internacional, Blogalaxia). Recientemente, con agrado, me he enterado que en su Ranking Top 128 de Arte y Cultura, mi bitácora Carta Náutica está ubicada en el puesto 6 (aunque a veces se ubica también en el puesto 10). En fin, este resultado es muy transitorio, como muchas cosas lo son en el Internet y aun en la propia vida, pero siquiera quería compartirles esta satisfacción tan efímera como relativa... =)

Por último, ya anteriormente, en esta bitácora, me he referido a CinemaNet, una asociación de Cine ubicada en Barcelona y promotora de festivales y premios cinematográficos que gozan de cobertura en importantes medios españoles y entre los que están la Muestra Internacional de Cine sobre la Familia, los Premios Cinematográficos 'Familia' (Olas de Oro) y los Premios 'Rovira Beleta' de Guiones de Cortometrajes. En esta ocasión, esta entidad ha inaugurado una sección dedicada exclusivamente al Cine Latinoamericano (incluido Brasil); sección que inicia con mi reseña sobre la cinta El Custodio. No me resta más que agradecerles a los amigos de CinemaNet por la confianza depositada.

miércoles, junio 04, 2008

Las cien biografías de Literaturas.com

Hace algún tiempo la revista española Literaturas.com realizó una convocatoria para enviar una biografía en 6 palabras. El resultado: en la edición de junio (la que coincide con la Feria del Libro de Madrid), podremos enterarnos por orden alfabético de la vida de 100 autores, periodistas y escritores, entre los que esta publicación tuvo el gesto de considerar a este servidor; gesto por el que ciertamente estamos muy agradecidos. En el siguiente enlace podrán hallar un simpático video de introducción.

sábado, mayo 31, 2008

Otro artículo mío en CinemaNet

Fuente: I19.tinypic

Un artículo mío sobre la película Ben-Hur ha sido publicado en CinemaNet, interesante portal español de cine.

jueves, abril 24, 2008

Ben Hur: la diferencia entre la ficción y la virtualidad…



Fuente: Content Answer

Sobre Ben-Hur (U.S.A., 1959) si mal no recuerdo: por un lado, mis padres me llevaron al cine a verla cuando tenía aproximadamente ocho años; por otro lado, fue mi primer film en Semana Santa que disfruté como uno de acción y con el que aún así sentía no transgredir el recogimiento debido en esa época del año. Y digo que a esa producción la disfruté como una de acción pues su género en realidad sería más propiamente épico.

Ben Hur es uno de esos largometrajes que he visto repetidamente y que no deja de tener en mí resonancias iguales pero siempre renovadas, algo que lejos de dificultar facilita el hallar nuevos elementos…

A diferencia de cintas como El Gladiador (U.S.A. 2000), Ben-Hur tiene el valor agregado propio de los productos hechos a mano: el despliegue fue realizado con extras de carne y hueso; la utilería y la vestimenta y los escenarios son reales y tangibles; no hay de por medio efectos especiales por computadora y uno realmente se siente transportado (aunque sí existen juegos de cámara y algunos escenarios tienen una discreta atmósfera de utilería, elementos quizás detectables por un ojo avizor pero portadores de ciertos resabios rancios que lejos de atenuar nutren la ficción).

Entre Ben Hur y El Gladiador existen las mismas diferencias que entre la primera película de La Guerra de las Galaxias, Una Nueva Esperanza (U.S.A., 1977), y su primera pecuela, La Amenaza Fantasma (U.S.A., 1999).

¿A qué me refiero? A que por ejemplo en lo personal me sigo inclinando en el caso de la saga espacial más por la versión de 1977, a la que percibo sí en un entorno de ficción pero no en uno de virtualidad, me explico: al menos en el Cine, la ficción al necesitar ser verosímil (aunque sea algo) debe ser encarnada por personas verdaderas y ser representada por objetos tangibles (o ser dibujada por personas que sin embargo siempre dejarán su impronta humana en el caso de los dibujos animados); pero la virtualidad podría hasta insertarnos en una lógica muy propia que eventualmente ya ni siquiera requeriría ser verosímil…

En otras palabras: la ficción para ser verosímil requiere ser con respecto a la realidad no idéntica pero sí análoga (identidad y analogía son cosas muy distintas); en cambio, la virtualidad en ocasiones pareciera no necesitar de tal analogía…

Los dibujos animados hechos por ordenador no lo son propiamente; son más semejantes al entorno virtual de un sofisticado software de diseño gráfico.

Alguno me dirá que por ejemplo la película Ratatouille (U.S.A., 2007) es diseñada por computadora y es sí análoga a la realidad, pero incluso allí: primero, los trazos humanos no son percibidos ni siquiera de forma subliminal; segundo, puede hablarse no exactamente de dibujos animados sino de únicamente animaciones aunque ¿de qué clase?

Es decir, a los roedores de Ratatouille ¿cómo entenderlos bajo la lógica de una ficción (la que como repito para ser verosímil siempre necesita de cierta analogía con la realidad)? ¿Como unas marionetas animadas pero con unas texturas de pelaje ya muy naturales? ¿Como unos dibujos animados aun cuando no parezcan precisamente dibujados? ¿Como una combinación de muñecos plásticos y de gráficos animados (que ya no dibujos)? Y en este último caso ¿con qué referente de la realidad asociamos por analogía tal combinación en esas animaciones?

Bueno, dirán ustedes, ¿adónde quiero llegar? A que a la naturaleza de los personajes de Ratatouille sólo podremos entenderlos desde una lógica sólo propia de la virtualidad.

La Guerra de las Galaxias
de 1977 hasta ahora la sigo sintiendo como una ficción verosímil; la sigo sintiendo como una película y no o bien como un video juego o bien como un escenario virtual sólo algo más elaborado que Second Life. En cambio, por ejemplo, sobre un film como The Matrix (U.S.A., 1999), ya estaríamos hablando de virtualidad porque en algunas de sus escenas los efectos especiales a la realidad no la transgreden sino le son ya connaturales…
Una ficción debe discurrir con la lógica de la realidad para que nos sorprendamos con la ruptura y el contraste generados por la fantasía; ruptura y contraste a la que exigimos alguna coherencia pues tampoco queremos ser tomados por ingenuos…
En The Matrix a veces vislumbramos un mundo virtual en el que fantasía y realidad no se contrastan sino o bien simplemente conviven con la mayor normalidad o bien fácilmente se puede pasar de un lado al otro sin mayores problemas o sin mayor coherencia… Y aquí podemos hablar no exactamente de un absurdo sino de una ¿lógica distinta o sui generis? O sea: una lógica virtual

Por eso, por la ficción verosímil (que no virtualidad) de sus escenarios y extras, Ben Hur me provoca seguir viéndola, porque inconscientemente me sigue transportando a la época de los romanos (que me disculpen los historiadores semejante generalidad, pero ustedes me entienden). En cambio, El Gladiador podrá carecer de tanta virtualidad como The Matrix, pero algún tufillo tiene (ese coliseo romano tiene cierta aura digital)…

Esta Semana Santa fue la vez más reciente (que no sé si la última) que volví a ver Ben Hur (y entera). Los últimos años la había visto entrecortada, como de paso cuando se cambia de canal a cada rato con el control remoto. Pero por alguna razón este año me nació verla completa. Reviví la escena de la carrera de cuadrigas en la que el Carro de Judá Ben-Hur (Charton Heston) es jalado por corceles blancos y el de Messala (Stephen Boyd) por corceles negros: una perfecta metáfora de la lucha entre el bien y el mal en un escenario muy verosímil y nada virtual. Reviví el dilema sobre si Judá debía matar a su ex amigo por haberse ensañado tan cruelmente con su madre y hermana; dilema como ésos tras los cuales las convicciones saldrán más fortalecidas si logran superarlo; dilema como ésos que sólo pueden representar un buen argumento y un buen guión…

Sin embargo, unos pocos días después me enteré que había fallecido Charton Heston, el protagonista de esta producción… Rara coincidencia… Ahora, sí percibí muy controvertido al Charton Heston que me presentó Michael Moore en Bowling for Columbine (U.S.A., 2002). Si algún homenaje debo hacer, será al Charton Heston en su rol de Ben Hur, el que me pareció más verosímil por más humano...

sábado, abril 05, 2008

Porta 9: entrevistas literarias en la Red


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(Fuente : El Hablador)

Porta 9 aspira a ser un portal de entrevistas literarias en formato de video (acaso el primer intento en su género en Internet en el Perú, aunque ese dato deberé confirmarlo), gracias a tecnologías como la de Google Video.

Según el avance promocional que podrán ver en el sitio, este programa estará a cargo de Francisco Ángeles (periodista peruano), quien entrevistará a escritores peruanos (e imagino también que a otras personalidades vinculadas al quehacer literario) no sólo de Lima sino también de provincias (debe destacarse el esfuerzo por la descentralización).

Según observo en la bitácora de la revista El Hablador, las emisiones serán a partir del lunes 7. Al menos, el proyecto promete.

miércoles, abril 02, 2008

Nueva edición de Narrativas


Ya salió la edición número nueve de Narrativas. ¿Qué puedo decir? Como siempre muy recomendable. Adelante y disfrútenla (por si acaso: el formato de la revista está en PDF).