martes, noviembre 08, 2005

¿Por qué El Principito llegó a ser la tercera obra más leída del mundo?



Originally uploaded by Martín Palma Melena.

¿Qué obra llegó a ser la tercera más leída del mundo, tras La Biblia y El Capital de Marx, traducida a 120 idiomas y elegida en Francia como el libro del siglo[1]? Nos sorprenderíamos de que fuera una aparentemente muy elemental: El Principito[2]. Pero ¿por qué? Eso trataremos de entender en el siguiente artículo


Algunos datos sobre su autor

Junio de 1900, Lyon, Francia. En la Calle comercial Alphonse Fochier una familia aristocrática venida a menos tiene un nuevo miembro: Antoine Saint-Exúpery [3].

Antoine es multifacético (se dice que fue inventor, además de escritor y piloto), pero quizás por carecer de orientación paterna desde los cuatro años tiene tropiezos en la búsqueda de su vocación... Por ejemplo es expulsado de un colegio jesuita por mala conducta y por poca inclinación al estudio. Prueba suerte en la arquitectura. Más tarde se siente estimulado por el cielo pero lo rechazan de la Escuela de Aviación, pues divaga mucho en los vuelos: los pilotos deben estar siempre alertas y es peligroso que sean tan reflexivos…

Pero el cielo sigue ejerciendo en Antoine una especial fascinación y no se rinde. Finalmente se une a la Aeropostale, principal compañía del entonces naciente correo aéreo, ocupación que en 1929 le permite conocer Sudamérica. Allí inaugura la comunicación aérea entre la Patagonia y Buenos Aires por rutas aún vírgenes. Esta experiencia lo ayuda a escribir Vuelo Nocturno y a ser amigo de Guillaumet, primer piloto en unir Santiago de Chile y Buenos Aires. Problemas financieros lo obligan a renunciar en 1933 a Aeropostale, pero cuando deja Sudamérica ya lo acompaña una esposa, Consuelo Soucien.

Ya en Europa escribe para un periódico ruso sobre la Guerra Civil Española. Después logra en Francia reconocimiento como escritor. Pero en 1940 huye a Estados Unidos porque no tolera ver a su país dominado por los nazis.

Ya allí intenta infructuosamente que Washington entre a la guerra. No reconoce ni la Francia de Vichy ni la Francia liberada, porque considera que su país es indivisible, algo que tiene consecuencias: la comunidad francesa-neoyorquina lo margina… Aquí nos tomaremos la libertad de especular. Antoine se deprime. Debe ordenar sus prioridades aislándose del mundo y reencontrándose consigo mismo, con lo más auténtico de su identidad: ese niño interno que todos tenemos y que despierta en situaciones difíciles para enseñarnos que las cosas más importantes de la vida son las más simples… Y una forma de redescubrirse uno mismo es escribiendo una obra. Éste bien pudo ser el contexto en que nació El Principito… Alguien podrá decir que esta obra se inspiró en algún niño que Antoine pudo haber conocido. Pero acaso todo niño no nos hace redescubrir a nuestro propio niño interno, quizás lo que realmente somos en el fondo… Triste por el rechazo de sus compatriotas en Nueva York y por una Francia desangrada por la guerra, a Antoine sólo lo ven reír mientras escribe El Principito, según algunos testimonios…

Tras un tiempo los aliados ya están instalados en Argel. Antoine quiere incorporarse en las misiones de reconocimiento de 1943. Es reclutado por decisión del general De Gaulle pese a ya tener 44 años y el máximo permitido para esos vuelos es 32 años.

En 1944 Antoine se siente algo enfermo, pero despega desde la isla de Córcega hacia la costa francesa para preparar el desembarco aliado. De allí ya no saben de él… Hasta que encuentran en 1998 una pulsera suya con su nombre y, en 2004 una pieza de su avión…


El Principito

Tras conocer al autor intentaremos entender su obra. «No estoy seguro de haber vivido después de la infancia», escribe Antoine a su madre[4]. Muchas cosas pueden desprenderse de esta frase suya sin querer psicoanalizarlo como Eugen Drewermann, en su Interpretación psicológica de El Principito, quien incluso afirmó sobre el escritor que era «una de las personas con mayor terror al contacto con la realidad»[5].

Aunque es difícil especular sobre las motivaciones internas de una persona (más aún cuando quien escribe no es psicólogo), a veces se encuentran trabajos muy verosímiles al respecto. De allí que pensar que la evasión de la realidad fue la única motivación de Antoine para escribir El Principito es condenar a esta obra a una pobre interpretación…

Círculos intelectuales calificaron las obras de Saint-Exupéry de simples e ingenuas… De ser así entonces por qué El Principito parece tener tanto qué decir aun a gente curtida por la vida; por qué llegó a ser el tercer libro más leído del mundo… Algo más debe haber… Un ensayo de Lourdes Rensoli Laliga[6] me da material para desarrollar algunas ideas.

Saint-Exupéry escribe su libro en un contexto difícil no sólo para él sino para toda la humanidad. Europa está desgarrada por la guerra y atraviesa además por una severa crisis moral y de Fe. En tal situación toda filosofía que busque darle sentido al mundo parece vacía. El consuelo sólo puede hallarse en palabras infinitamente cálidas y tiernas, rasgos propios de un niño. Por eso El Principito no es una obra inmadura sino ingenua, rasgo muy diferente pues puede encerrar una gran sabiduría no contaminada por el mundo… Porque los niños también pueden ser sabios, aunque carezcan de experiencia, al recordarnos todo aquello que la adultez nos hace olvidar: las únicas cosas que realmente importan en la vida y que no son tan complicadas…

En El Principito hay una frase de ingenua sabiduría que un niño bien puede enseñarle a un adulto: «No sirve de nada ir deprisa si no sabes adónde vas. Lo importante es caminar en la dirección correcta».



Fuentes principales

Cfr: Lyon 'regala' un aeropuerto al escritor y aviador Saint-Exúpery
Diario El Mundo
España
29 de Junio de 2000

Cfr: Book Review: El Principito de Antoine de Saint-Exupery
Isabel M. Estrada
1 de Julio de 1998

Cfr: El Principito
Eduardo Chamorro
Diario El Mundo
España
29 de Junio de 2000

Cfr: Hallados restos del avión de Saint-Exupery, autor de 'El Principito'
Diario El Mundo
España
09 de Abril de 2004

La imagen corresponde al Diario El Mundo de España:

Fuentes específicas:

[1] Cfr: Celebración: El centenario de Saint-Exupéry
Diario El Mundo – España (8 de junio de 2000)

[2] Cfr: Ibidem

[3] Ahora llevan el nombre Saint-Exúpery tanto la calle en que nació como el aeropuerto de Satolas, ambos en Lyon…
Cfr al respecto: Lyon 'regala' un aeropuerto al escritor y aviador Saint-Exúpery
Diario El Mundo/ España / 29 de Junio de 2000

[4]Cfr: Ibidem

[5]Cfr: Ídem

[6]Cfr: Doctrina Pueril
Lourdes Rensoli Laliga
Revista Literaria Letralia
Edición 84
Cagua, Venezuela
20 de diciembre de 1999
Muy interesante es la diferencia que Rensoli Laliga hace entre doctrina pueril y doctrina trivial, así como sus reflexiones sobre el contexto en que Saint-Exupéry escribió El Principito…

17 comentarios:

Guille, da maus dijo...

Excelente Blog.
Tengo una duda. Me contaron que "El Principito" fue una obra dedicada a una argentina de la cual Antoine se enamoró pero no fue correspondido. QUe hay de cierto en esto?

Martín dijo...

Lo que sé es que en mucha de su obra hace referencia a su esposa, que casualmente es argentina y que fue le única que tuvo en su vida

Saludos, Guille, y gracias por la visita

Julio Suárez Anturi dijo...

El encanto está, quizás, en la capacidad de sorprenderse que tiene el Principito, y en esa forma de asumir lo exótico y absurdo como un algo posible. Aún ahora, cuando ha pasado mucha agua bajo el puente, encuentro esa frescura en el mundo creado por Saint-Exupéry. Pudo ser esta suave acogida que ofrece el Principito lo que llegó al alma de las personas que vivían un momento sin fe, como anota Lourdes.
Creo, Martín, que Antoine mismo, fue quien ilustró El Principito.

Martín dijo...

Siempre he creído que "El Principito", dentro de su ingenuidad, encierra toda una sabiduría…

Saludos, Julio

Julio Suárez Anturi dijo...

Espero quedes conforme, Martín, con la publicación. Evité hacer mayores precisiones para no prejuiciar la lectura de los amables visitantes.
Abrazo.

Cëşşar dijo...

Esta parte del libro me encantó:
-Esta es una caja. El cordero que quieres está adentro.

Martín dijo...

Gracias, Julio… Realmente me siento halagado y sólo me cabe agradecerte por tu gesto de publicar mi cuento en tu blog… …

Hola, César… Gracias por tu visita… Y sí: El Principito tiene muchos pasajes recordables… Y si uno lo lee después de un tiempo siempre encuentra nuevas cosas

Saludos cordiales

Martín

magaparafraseada dijo...

Saludos, martín!

Yo solo he regalado una vez ese libro, a un gran amor.

De ahì prefiero regalar otros libros, otras cosas.

Quizás cuando me vuelva a enamorar, lo vuelva a regalar de nuevo. No creo.

Cuídate un verso!

maga
http://www.xanga.com/magaparafraseada

Martín dijo...

Hola, Maga

Yo regalé un libro similar también a una chica especial: "Juan Salvador Gaviota"... Incluso todo cursi resalté párrafos sugerentes =) Tiempos aquéllos…

Sobre Juan Salvador Gaviota espero también escribir algo alguna vez... Pero libros como “El Principito” son buenos para regalarlos en cualquier ocasión y a cualquier amigo, y no sólo a un gran amor... Y no pierdas la esperanza de poder enamorarte nuevamente (al menos eso entendí de tus líneas)... Dicen que los amores no se buscan sino sólo se encuentran... Gracias por tu visita a ni blog, Maga... Y tienes un bonito blog...

Magda dijo...

No conocía tu blog y quería agradecerte la visita, y como tienes varios entré a todos, pero fue muy agradable. Por cierto, vi que tienes un enlace a "Ciencia Ficción Mexicana", y como vi mexicana escrito con J, pensé que eras español, son los que por más que les dices que va con x porque viene del náhuatl, lo ponen con j. Después vi que eras peruano y que escribes, asi que me ha encantado conocerte y conocer tus espacios.

Un cordial saludo, no nos despedimos.

Martín dijo...

Gracias, Magda por la visita.. Y sé que México es con "x" y no con "J", pero como de chico me dijeron que podía ser de las dos formas me quedó el mal hábito.. Pero gracias por la visita a mi blog

Saludos cordiales

Javier Munguía dijo...

Apenas hoy descubro tu blog, Martín. La nota sobre El principito me ha convencido de seguirte visitando. Felicidades. Saludos.

Martín dijo...

Javier, gracias por la visita… Fíjate la coincidencia: yo ya conocía tu blog y suelo visitarlo… Incluso estás en mis enlaces... =)

Saludos

Martín Palma Melena
http://dossierpalmamelena.blogspot.com/

Antón dijo...

Pues ya que hablan del Principito les sugeriré visiten un blog que descubrí casual

http://isidrosaiz.blogspot.com

Les mando un lindo cuento que saqué de allá y viene al propósito. Se titula


NO ES PALABRA



Esta mañana he vuelto al tiempo, clase de francés, trece años, en que Marie dice “vamos a leer Le Petit Prince”. Es un libro raro, con emociones conocidas que creía inexpresables. Cada día un par de páginas, pero ahora es imposible parar. Necesito leerlo entero, buscar en el diccionario las palabras que ignoro. Sin embargo, baobab no viene. Pregunto a Marie y me dice “no es palabra francesa, es un árbol africano”.

Fue a causa de los baobabs que el Principito vino a la Tierra. Necesitaba un cordero que comiera los brotes de baobabs, antes de que éstos creciesen e hicieran reventar su asteroide.

Esta mañana hemos hecho la comprobación. Esos pequeños monos se avisan entre sí cuando ven un depredador: si quien ataca es un águila emiten un sonido para que sus congéneres se oculten en los arbustos; si quien viene es un felino vocalizan otro grito distinto para decirles que trepen a un árbol. Algunos zoólogos las llamamos protopalabras. Y esta mañana, desde nuestro puesto de observación, lo he oído. Al ver acercarse una leona, el mono ha movido sus labios y ha dicho claramente baobab.

Letizaida Martínez dijo...

Vine a leer lo que me dijiste. Gracias, me ha encantado, hay varias cosas que no sabía del autor.

Saludos desde Caracas,

Letizaida Martínez Palma

Wilco dijo...

Encuentro, dos planetas. Uno lleno de símbolos y metáforas. Otro centrado en pensamiento mágico, engaños, concéntrate y el universo conspirará ("no lo hace"), cóncentrate más fuerte ("nada"), funciona no lo deseas por eso no se cumple. De aquí a la espiritualidad Nueva Era. O ya está en ella.

El primero, el del desierto, el de aprender a distinguir qué hierbas arrancar, saber que todas las rosas son iguales etc. El Principito.

Tiene algo de absoluto incluso.
Imagino el infinito, el cielo, volar.

Gracias

Martín dijo...

Hola, Wilco

El Principito, dentro de su transparencia y sencillez, creo, apunta a lo absoluto.

Saludos y gracias por la visita