sábado, diciembre 23, 2006

Sin ilusión no hay decepción...


Por Martín Palma Melena

Por estas fiestas todas las series de televisión abordan el tema de la Navidad… Y no fue la excepción con Sabrina, la bruja adolescente, una nueva versión de Hechizada, con algunas modificaciones, como la presencia de un gato negro que habla.

El capitulo de Sabrina… sobre la Navidad lo vi esta semana de manera fragmentada, en el televisor que un restaurante tenía para los comensales, entre los que estaba yo, pero alcancé a atender una escena de dicho programa en la que un señor le decía a la brujita protagonista que no se hacía muchas esperanzas con la Navidad, porque de esa forma si no se ilusionaba tampoco se decepcionaba… El comentario fue de un pesimismo tal que más bien desató las risas en off (dicho sea de paso, detesto la risas en off, porque pareciera que a uno quisieran programarlo para reír).

Al parecer este sujeto había tenido en el pasado navidades muy frustrantes y no quería que ahora le ocurriera lo mismo, así que mejor no se hacía esperanzas para no entristecerse… Sin embargo, después comprobé que ficción y realidad no siempre estaban muy distanciadas…

Al día siguiente salí a correr temprano y me encontré con un conocido. Hablamos de todo un poco, del clima, de las noticias en las primeras planas del kiosko frente al que estábamos parados. Y de pronto vino a colación el tema de la Navidad. Me comentaba que las Navidades de ahora ya no eran como las de antaño, que antes por estas fechas él solía enviar regalos o tarjetas navideñas a todos, pero que ahora ya no lo hacía cuando notó que sus esmeros no eran correspondidos. No lo dijo con dramatismo, más bien con una mezcla de escepticismo y cinismo, como quien un poco más y te decía que él ya no creía en esas tonterías…

En realidad yo tenía la sensación de que en su historia había todo un contexto que me estaba omitiendo, después de todo tú cosechas lo que siembras, y además no regalas para que te regalen, o no saludas a los demás por fiestas para que necesariamente hagan lo mismo contigo, pero es muy difícil que de cada diez personas de las que te acuerdas, por los menos una o dos no sepan corresponder a tu gesto, y ya en el peor de los casos…

En realidad había algo en común entre el episodio de la brujita adolescente y el dialogo con mi amigo. Tal vez en estas navidades te mueres de ganas ya no de hacer un regalo sino de siquiera saludar a tal o cual persona, incluso a aquéllas de las que te has distanciado por razones diversas. Pero no lo haces no por egoísta, sino por evitarte la frustración de no ser correspondido… Y por eso te terminas aislando, pero dónde sabes que ese saludo que quieres dar el otro realmente lo espera, y precisamente de ti… Cómo sabes que esa persona con la que te has peleado está hambrienta de reconciliación, pero cuando te mira se mantiene displicente más por timidez que por orgullo. Y claro, como los dos son orgullosos continúan aislados. Pero en tal caso ¿alguien no debería romper ese círculo vicioso?

Claro que cuando quieres tomar la iniciativa siempre está el riesgo a la frustración (y esto para todo, sea en el amor o en los negocios). Es cierto que sin ilusión no hay frustración, pero ¿vas a perder tu capacidad de ilusionarte sólo por el temor a la frustración? O dicho con ese pragmatismo tan de moda hoy en día: ¿acaso hay alguna ganancia sin riesgo?

¿Por qué no te arriesgas a saludar ya no a quienes te caen mal sino sólo a quienes hace tiempo ya no ves por el motivo que sea? Y ¿si las cosas no son cómo piensas? Y ¿si son sólo los espejismos de tus prejuicios los que te esclavizan haciéndote creer que fulano o mengano es un intratable? Y si ya en el peor de los casos, que no creo, esa persona contesta mal tu saludo de Navidad ¿quién sabe si en realidad sí disfruta de tu gesto aunque no lo demuestre por temor, porque en el fondo es frágil y toda la vida ha estado con un blindaje que ya no sabe cómo sacárselo? Y si de diez con los que te arriesgas sólo uno sabe corresponder al gesto, ¿no crees que aun así el esfuerzo bien valdría la pena? Y este último sería el peor de los casos, muy improbable en términos estadísticos...

Ahora, puedes ser más audaz y saludar justo a ese fulano o fulana que te cae pésimo. ¿Qué mejor ocasión para desconcertarlo? Pero tampoco pido tanto, aunque ya dicen que en Navidad suelen ocurrir milagros… Pero ¿por qué no hacerlo aunque sea para romper el círculo vicioso de los enconos, alimentado muchas veces más por la indiferencia que por las propias peleas?

Por otro lado, el odio sólo envenena al que odia y no al odiado… Hasta El Padrino interpretado por Al Pacino decía, más o menos, que no había que odiar al enemigo porque de lo contrario no se pensaba bien… Aunque sus razones eran más pragmáticas que altruistas… Pero vamos, por algo se empieza…

Puede ocurrir también que en el fondo sepas que si saludas a todos por Navidad tengas el éxito garantizado, porque confías en tu irresistible carisma, pero no lo haces porque simplemente no te da la gana, porque para qué te vas a reconciliar con ese idiota si tarde o temprano se van a terminar peleando de nuevo… Tal vez eso pueda ser cierto, pero el problema ya es tuyo… Y quién sabe si él se pelea contigo no por el motivo aparente, usualmente una tontería, sino por un motivo más real: querer un poco de tu atención, señor o señorita carismático (a)… Y quizás por esa iniciativa ganes un amigo de por vida… En realidad todos en el fondo somos así de infantiles… ¿Qué soy demasiado optimista? Tal vez, debe ser la Navidad…


Cortesía de la imagen

http://voldimex.com/Imagenes/muneco-triste.jpg

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias Martín, de verdad me gustó mucho tu visita. Yo también te deseo una feliz Navidad y Próspero Año Nuevo.
Tu artículo resulta muy interesante, el resto lo leeré con más tranquilidad, ahora voy un poco apurada de tiempo.
Un cordial saludo.

Anónimo dijo...

Felíz Navidad también, Martín, y éxitos en todo.

Anónimo dijo...

Hola Martín allí en la hermosa Lima,

Acabo de visitar tu Blog, por primera vez, invitado a través de tu mensaje en la lista
"Literatura".
Leí con interés tu nota sobre las
salutaciones de Navidad y las posibilidades de volver a estar en
contacto con amigos distanciados.

No te conocía hasta hoy, ya que por falta de tiempo miro poco lo que en la Lista se escribe.

Muy interesante tu Blog. Tambien visité tu 'DOSSIER'.
Veo que allí paraste en Febrero del
2006.

Soy un argentino nacido en Rosario,
pero criado y hecho hombre en la
ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz.
Allí en su Universidad Católica, me diplomé de Licenciado en Edafología,habiendo trabajado unos
años como contatado por el I.N.T.A.(Instituto de Suelos y Agrotecnia del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), también en el Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Pcia.de Santa Fe,
y Profesor Adjunto de la Catedra
de "Fertilidad de Suelos II" en
la misma Facultad donde yo
estudié.

Resido en Israel, desde 1973.
Publiqué 3 libros de Poesias, dos
en castellano y el tercero, editado en Jerusalem, es bilingue
castellano con traducción al idioma
hebreo (ivrit) realizada por traductores y poetas.

Desde hace 3 años, edito/dirijo
'PÁGINA 1'- "Revista electrónica de
cultura, literatura, arte, actualidad, novedades y tantas cosas bellas de la vida".

La revista la envío por correo electrónico a unas 5.000 direcciones en toda América, España, Israel,paises de Europa
occidental, Australia, Nueva Zelanda, Thailandia, Sud Africa,
etc.

Hace pocos días inauguré un Blog
titulado 'PÁGINA 1- JOSÉ PIVIN'.

http://pagina1josepivin.blogspot.com

Allí podrás encontrar algunos de los textos de "Página 1".
Son pocos, ya que recién empecé y por otra parte, estoy trabajando
en el draft del ejemplar Nro. 48,
que espero poder sacar a luz antes
del 31 de diciembre.

Por separado te enviaré ejemplares
de "Página 1".
Si deseas que algun cuento tuyo sea
incluído en la Revista, que no sea
mas extenso que 4-5 páginas.Y enviame un C.V. de hasta 15 lineas.
Solo tendrás que tener PACIENCIA, ya que tengo muchos textos en Archivo, esperando su turno para ser publicado.

Te deseo todo lo mejor en este nuevo año 2007, y que tengas, si la festejas, una Navidad Pacífica,
cálida, amistosa y familiar.

Con fraternos abrazos santafesinos
desde Israel.

José Pivín
frente al puerto de Haifa
frente al mar Mediterráneo

pivinjose1@yahoo.com.ar
cc:pivin28@yahoo.com.mx
cc:pivin11@yahoo.com.mx

Martín dijo...

Apreciada Carmen

Siempre es un placer visitar tus espacios y que pases lindas fiestas en compañía de tus seres queridos…

Saludos cordiales

Martín
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Hola, Óscar

Muchos éxitos también para ti…

Un abrazo

Martín
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Hola, José

Gracias por tu visita y por tu ofrecimiento de publicar en tu interesante revista Página 1. Por ahora no quiero comprometerme a enviarte algún cuento porque tengo algunas obligaciones pendientes. Pero ni bien tenga un escrito te lo enviaré…

Gracias también por compartirme parte de tu historia de vida. Has conocido muchos lugares interesantes y tendrás muchas experiencias qué compartir.

Imagino que el puerto de Haifa,
frente al mar Mediterráneo, debe ser un lugar muy hermoso…. No me resta más que desearte feliz Navidad y un venturoso año nuevo…

Un abrazo desde Lima

Martín
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La cinefilia no es patriota dijo...

Felices fiestas a todos. Así como disfrutamos este texto, esperamos que ustedes disfruten nuestra cónica de navidad.

Mameri dijo...

cuando era chica y tenía una fiesta decíamos no hay que ilusionarnos demaciado, cosa que si es divertida nos va a parecer lo máximo, en cambio si creemos que sera la mejor fiesta siempre le faltara algo porque el sueño fue muy alto...pero luego de leer tu texto martin, que por cierto me encantó, me quedé en off... si, tines razón...

Martín dijo...

Hola, Marcela

Con el tiempo nuestras ilusiones nunca deben desaparecer, pero sí madurar, ya no pueden ser las mismas que las de un niño, que no suele ser realista… Pero nunca debe desaparecer nuestra capacidad de ilusionaros… Así nuestras expectativas no serán ni muy altas ni muy bajas sino las justas, equilibrio no fácil de lograr, pero tampoco imposible: la experiencia enseña, dicen…

Un gran saludo

Anónimo dijo...

Hola yo siempre había dicho eso cuando era adolescente: si no me ilusiono, no me decepciono, pero ahora creo que es bonito ilusionarse aunque luego termine uno haciendo de tripas corazón, y hasta eso se puede disfrutar como parte de la vida =P

Anónimo dijo...

es una forma de poner el corazón a resguardo... pero al hacer eso nos perdemos de muchas cosas también, creo que el riesgo bien vale la pena