viernes, noviembre 16, 2007

El meme de los cinco miedos…


Nila Vigil me ha pasado un meme donde debo confesar cinco de mis miedos. Veamos como resulta (la fuente es este portal)


1.- No le temo a los fracasos que respondan a cuestiones ya ajenas a mí y en los que tengo en mi conciencia haberme esforzado al máximo de mis capacidades y posibilidades. A los únicos fracasos que sí temo es a aquéllos donde yo cometí un error imperdonable; donde yo bien sé que fui culpable.

2.- No temo a ser ofendido. A lo que más temo es a ser incapaz de perdonar (espero nunca perder la capacidad de perdonar)

3.- Temo perder amistades por yo haber tenido la culpa, por haberlas decepcionado.

4.- Temo ser imprudente, sobre todo cuando sé que en una polémica es más prudente callar por más razón que considere tener… El problema es que a veces queremos parecer prudentes cuando en el fondo nos falta valor… Sin embargo, creo que siempre hay formas para armonizar a la valentía y a una prudencia bien entendida. Me explico: primero, hay que ser prudente para discernir sí una causa vale la pena ser defendida; segundo, hay que ser prudente también para elegir las formas lícitas y proporcionadas en que defenderemos dicha causa; tercero, una vez resuelta las dos primeras cuestiones entonces ya corresponde ser valiente…

5.- Temo a los arrepentimientos por el dolor que generan. Pero es innegable que esos dolores son necesarios para ser mejor persona…

Invito a cualquiera que quiera a responder a este meme
Nota (22 de noviembre del 2007):

Con respecto a mi temor número cuatro, creo que debería agregar algunas reflexiones (y esto gracias al interesante comentario de un lector).

Conseguir la armonía entre valentía y prudencia puede ser a veces un verdadero desafío.

A veces no basta creerse en la razón, también hay que ver si es el momento oportuno para decir algo, si los ánimos en un ambiente son propicios, si un grupo de personas será receptivo a tus ideas…

Como decía San Agustín, para quien quiera escuchar me sobran argumentos, para quien no quiera escuchar no tengo ninguno.

En ese sentido agustiniano, debería agregar que la prudencia también consistiría en saber cuándo callar, aun cuando uno esté muy convencido de algo…

En ese mismo sentido, la valentía estaría también emparentada con la fortaleza para callar, cuando eso es lo más cauto en un momento dado.

Y es precisamente porque ese equilibrio entre prudencia y valentía es a veces tan difícil, que uno de mis mayores temores es ser imprudente

Sé que muchos de estos apuntes pueden ser muy de sentido común, pero no está demás profundizar en ellos.

Qué interesante es cómo el aporte de los lectores a uno lo va retroalimentando para que surjan nuevas reflexiones…

32 comentarios:

leodegundia dijo...

Todos tenemos unos cuantos miedos, unas veces surgen de nosotros y otras veces los generan aquellos que nos rodean, pero nadie se ve libre de ellos.
Buen fin de semana.

Martín dijo...

Hola, Leo

Nadie se libra de esos miedos. Lo más que podemos hacer muchas veces es aprender a lidiar con ellos

Marta Salazar dijo...

hola!

yo ya respondí una vez, pero tal vez... lo pueda volver a responder, porque "mis miedos" (qué alemán es el tema de los miedos) han cambiado desde el último meme, ja ja

Un abrazo fuerte!

IRIS dijo...

Uffff, pues si te digo mis cinco...
ahí van!
- Me da miedo la idea de que les pase algo a cualquier persona que esté a mi lado.
- Me dan mucho miedo las enfermedades, de ahí que soy hipocondriaca en una fase exagerada, yo creo..
- Me da miedo el mundo en sí, es decir, me da miedo como se está transformando la gente, y ver como cada día son mas crueles y pierden todo tipo de humanidad.
- Me da mucho miedo defraudar a aquellas personas que confian en mi.
- Y me dan mucho pensar que algún día todo acabará y no saber si hay algo o no después, aún así no tengo prisa por averiguarlo!

Como bien ha dicho Leo, todos tenemos nuestros miedos.

Un saludo muy grande amigo!!!!

Martín dijo...

Hola, Marta

Pues buscaré en tu blog ese meme tuyo para averiguar cuáles son tus miedos…

Y, presumo, si tus miedos han cambiado es porque los anteriores ya los has superado. Y de ser así me alegro por ti… =)


Saludos


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Hola, Iris

Me identifico con muchos de tus miedos (gracias por compartírnoslos)

Me identifico sobre todo con el último de tus miedos. Pero creo que siempre hay algo después. Y eso me tranquiza y me da más fuerza para dominar mis miedos y para verlos quizás hasta como una oportunidad de mejorar… ¿Por qué no? =)

Saludos

Hilda dijo...

Hola Martín: Lo confieso, inicialmente me daba pena responder por tener poco tiempo visitando tu blog pero la invitación estaba abierta a todos, y pensé que si tus lectores y tú ya han leído mis otras opiniones que más daba leyeran mis miedos, y resultó ser un ejercicio interesante de autoanálisis.
Así que les comparto mis cinco miedos:
1.- A decir la verdad sin prudencia. Porque sin la prudencia la verdad hiere o es injusta.
2.- A ser firme sin ser amable. Porque sin la amabilidad, la firmeza se convierte en un arma que hiere y no educa.
3.- A que el dolor, las malas experiencias y la traición me hagan perder la confianza en el ser humano y mi ingenuidad como persona.
4.- A perder la fe y confianza en Dios, que me olvide que "la hoja del árbol no se mueve si no es voluntad divina" y por tanto toda experiencia dolorosa o agradable tiene una razón de ser y que Él nunca se equivoca aunque yo no entienda porqué tuve que vivir esa experiencia.
5.- Y sobre todo a no cumplir la misión para la cual nací y que todavía busco descubrir al 100%

Saludos. Hilda ¿por cierto, porqué les dicen Meme?

Martín dijo...

Estimada Hilda

La invitación está abierta a todos. Todos son bienvenidos… =) Aunque sean lectores que no conozco y que por primera vez me visitan, lo cual ya no es tu caso, pues con el poco tiempo que frecuentas mi bitácora has tenido la generosidad de dedicar mucho de tu valioso tiempo en leer mis textos, algo que aprecio y que deduzco por tus siempre interesantes comentarios

En general me identifico con todos tus temores, pero destacaré algunos

Me identifico con tu temor número uno respecto a la prudencia, cualidad que es la que más valoro justamente porque es la que más me cuesta ejercitar

También me identifico con tu temor número cuatro, porque más que a las contrariedades, a lo que más temo es a no hallarles un sentido para sobrellevarlas (ya sabes: esto está muy en la línea de pensamiento de nuestro común autor favorito Viktor Frankl)

Si quieres una definición en sentido amplio de qué es un meme, te recomiendo este artículo de Wikipedia:

http://es.wikipedia.org/wiki/Meme

En sentido estricto, en el ámbito de la blogósfera, un meme es un cuestionario de preguntas que un blogger debe responder y que debe pasar a otros bloggers o a otras personas y así generar un efecto viral de propagación (creo).

En mi caso, quise hacer una invitación lo más abierta posible justamente para que también participaran comentaristas que por ahora no tenían blogs, como es tu caso… =)

Un cordial saludo

X dijo...

Esta bueno esto. Aquí dejo algunos miedos:

1. a que una rata salte por el water en el momento menos indicado.

2. a darme cuenta de que TODO era mentira.

3. a que una chibola que quiera gilearme me diga "señor".

4. a que mi caballo se fracture en plena carrera.

5. y sobre todo, a no dar todo lo que uno es capaz de dar.

Martín dijo...

Hola, Francisco

Tus temores 1, 3 y 5 bien podrían estar también entre los mayores que tengo… =) Y gracias por participar…

Saludos

Hilda dijo...

Estimado Martín: gracias por responder a mi pregunta sobre los memes, en mi vida había oído el término y al buscar en la página que amablemente me indicaste, ¡vaya que encontré un mundo de información! interesante teoría por cierto, gracias.
Somos tus lectores quienes agradecemos tus artículos y que tengas la amabilidad de publicar los comentarios que tus escritos nos suscitan.
Cierto, muy en la línea de Viktor Frankl quien en su libro El hombre en busca de sentido cita a Nietzche con la frase: Quien entiende el porqué soporta cualquier como (espero sea así, la estoy escribiendo de memoria). Ese creo que es uno de los quebraderos de cabeza del ser humano. Encontrar el sentido al dolor, a la adversidad, a las experiencias traumáticas etc., para poder sobrellevarlas.
Y cuando no lo logremos lo único que nos quedará es saber que el dolor nunca es inútil, como diría mi poeta favorito Jalil Gibrán:
"Así como las semillas de las frutas deben romperse, para que su corazón se descubra al sol, así deben conocer el dolor. Es la página amarga que el médico que todos tenemos dentro, nos da para curar la enfermedad. Por lo tanto, confíen en el médico y beban su remedio en silencio y con tranquilidad."
El pensamiento completo está en su libro El Profeta para que lo puedan leer entero si les interesa.

Saludos cordiales. Hilda

Matias Zibell dijo...

Qué complicada es la relación entre prudencia y valentía. A veces yo me he congratulado como prudente cuando en realidad tenía miedo de abrir la boca, y a veces por sentirme valiente he metido la pata. No es sencilla esa armonía.

Martín dijo...

Estimado Matías

Es verdad, la armonía entre valentía y prudencia es muy complicada.

A veces no basta creerse en la razón, también hay que ver si es el momento oportuno para decir algo, si los ánimos en un ambiente son propicios, si un grupo de personas será receptivo a tus ideas…

Como decía San Agustín, para quien quiera escuchar me sobran argumentos, para quien no quiera escuchar no tengo ninguno

En ese sentido agustiniano, debería agregar que la prudencia también consiste en saber cuándo callar, sin importar qué tan convencido esté uno de algo…

En ese mismo sentido, acaso la valentía esté también emparentada con la fortaleza para callar, cuando eso es lo más cauto en un momento dado.

Y es precisamente porque ese equilibrio entre prudencia y valentía es tan difícil (como muy bien señalas), que uno de mis mayores temores es ser imprudente

Saludos cordiales

Martín dijo...

Hola, Hilda

Gracias por este nuevo comentario y me encantó que me refrescaras una frase que ya conocía y que es de Frankl: quien conoce el por qué siempre encontrará el cómo…

Y gracias nuevamente por enriquecer con tus excelentes aportes mi espacio

Un gran saludo

Martín

Martín dijo...

Hilda, una amable lectora, me hace ver que pertenece a Nietzsche la frase que reza: «Quien conoce el por qué siempre encontrará el cómo»

Agradezco a Hilda la aclaración. Esa frase yo la le leí en el libro «El Hombre en busca de sentido» de Víctor Frankl. Imagino que en este autor esta frase cobra un sentido totalmente diferente.

Y gracias nuevamente, Hilda

Saludos

Hilda dijo...

Gracias a ti Martín, por permitirnos a tus lectores disfrutar de tus escritos.
Yo también leí dicha frase
en El hombre en busca de sentido de Viktor Frankl y en ese mismo libro aclara que Frankl gusta mucho de citar a Nietzsche con esa frase.
Desconozco qué sentido le dio Nietzsche porque solo he leído un escrito de él.
Pero coincido que dicha frase en "labios" de Frankl, debe cobrar un sentido diferente, para mí maravilloso y útil que me encanta porque encierra una gran verdad la cual es muy difícil de llevar a cabo pero no imposible.
La verdad de que toda experiencia (traumática o de alegría) tiene un sentido, por lo tanto la vida tiene sentido y merece ser vivida, con los matices de dolor, alegría, etc. que nos otorga.

Aprovecho este comentario para decirte que fue hermoso y sabio el diálogo entre prudencia y valentía que tuvieron Matías y tú.
Saludos. Hilda

Benita Pérez-Pardo dijo...

Interesante la relación valiente-prudente. De hecho hay una afirmación que relaciona las dos "sé valiente, huye".

Es verdad que a veces la prudencia es cobardía.

Reflexión compleja pero acertada!,
Mi mayor miedo "desperdiciar el TIEMPO" apoltronada en la comodidad o trabajando sin parar. Que en día vea toooooooooodo lo que estuvo en mi mano resolver y minimizar y no lo hice por tonterías...
Lo que he hecho mal me da menos miedo. Ya no puedo cambiarlo.

Un saludo

Benita Pérez-Pardo dijo...

Interesante la relación valiente-prudente. De hecho hay una afirmación que relaciona las dos "sé valiente, huye".

Es verdad que a veces la prudencia es cobardía.

Reflexión compleja pero acertada!,
Mi mayor miedo "desperdiciar el TIEMPO" apoltronada en la comodidad o trabajando sin parar. Que en día vea toooooooooodo lo que estuvo en mi mano resolver y minimizar y no lo hice por tonterías...
Lo que he hecho mal me da menos miedo. Ya no puedo cambiarlo.

Un saludo

Martín dijo...

Hola, Benita

Es verdad, otra forma de armonizar valentía y prudencia es huyendo, pero creo que la aparente paradoja de ser valiente huyendo se entiende mejor, por ejemplo, en un contexto en el que lo más difícil es huir porque algo nos gusta mucho, pero bien sabemos que no nos conviene, que no es lo mejor para nosotros… =) Y huir en un caso como ése exige de mucha valentía y fortaleza

Como bien señalas tú (y Matías), la valentía y la prudencia tienen una relación compleja y es todo un desafío armonizarlas, de allí que, como ya dije, mi mayor temor es ser imprudente.

Y también, como tú, uno de mis mayores temores es perder el tiempo, tener la sensación de que en un día no hice todo lo que debí hacer o pude hacer… =)

Gracias por la visita, Benita

Benita Pérez-Pardo dijo...

Muchas gracias por la precisión. Lo aclaraste muy bien. Un saludo :)

Benita Pérez-Pardo dijo...

Hola Martín: enlacé este post en mi blog.
Un saludo

Rocío Arana dijo...

Yo tengo miedo a la muerte precisamente porque creo en Dios. Tengo miedo a defraudar a Dios y que ni siquiera su misericordia pueda salvarme. Tengo miedo al cáncer, en mí y en todos los que quiero. Tengo miedo a la soledad, a perder a mis amigos o no llegar a casarme nunca. Tengo miedo a que mi gente se divorcie, odio las separaciones. Tengo pánico a defraudar a la gente. Y por último me dan un miedo sin límite los violadores.

Martín dijo...

¡¡¡Benita!!! Qué generosa eres… ¡¡¡Gracias!!! Paso ahora mismo a dejarte un comentario... =D

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Estimada Rocío

Muy profundos tus temores, gracias por compartirlos en mi espacio.

Qué interesante como a partir de una simple lista, pensada inicialmente para enumerar cinco temores y para fines quizás inicialmente lúdicos, se pueden generar reflexiones muy interesantes.

En general me identifico con tus temores, y creo modestamente que una persona creyente, como tú, más que a la muerte, a lo que más teme es que, una vez muerta, sienta que durante su vida ha defraudado a Dios, y justamente porque cree en Él…

Ahora, creo que la Misericordia Divina es un fuego que nunca se extingue, el problema es cuando no queremos dejarnos «quemar» por ese fuego…

Una vez escuché que sabemos quienes están en el Cielo pero no en el infierno. Y eso me hace suponer que hasta el menos pensado siempre tiene una oportunidad para salvarse al final de sus días; me hace suponer que sólo le bastaría pedir perdón; me hace suponer que en el Cielo debe haber justicia pero también misericordia (porque justicia sin misericordia ya no es justicia y menos divina)… De pronto me imagino a un Dios tan generoso que está buscando «pretextos» no para condenarnos sino para perdonarnos. De pronto me imagino a un infierno habitado finalmente sólo por aquéllos que nunca quisieron ser perdonados…

Pero mis opiniones son muy subjetivas, y tengo temor de hablar de temas teológicos porque puedo equivocarme y quiero ser respetuoso con las creencias…

Y, Rocío, si en mis reflexiones me he equivocado corrígeme con toda confianza, por favor… Y con modestia acogeré tales correcciones… No quisiera contrariar tus creencias

Un cordial saludo

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Estimada Hilda

Si por casualidad regresas por mi espacio, visita el siguiente enlace:

http://misjefesllevanchupete.blogspot.com/2007/11/los-viernes-el-cine-y-los-memes-del.html

Allí Benita tiene un texto donde ha citado tu interesante comentario. Te sugiero que visites su bitácora. Creo que ambas tienen muchas cosas en común… (Bueno, modestamente, yo también me incluyo, por lo que debería decir que los tres tenemos muchas cosas en común)

Ojalá te animes a abrir una bitácora, creo que tienes muchas cosas que compartir…

Saludos cordiales

Hilda dijo...

Estimado Martín, mis visitas a tu blog no serán casualidad sino placer por leer tus textos y los comentarios de tus lectores, así que mientras no incomode (porque a veces temo hacerlo), seguirás siendo uno de mis autores favoritos y yo una de tus lectoras asiduas.

Ya visité el enlace y agradecí personalmente en su blog a Benita, que bochorno!!! Diríamos en mi país, pero por otro lado es toda una satisfacción pensar que algo que pusiste le pareció a otra persona lo suficientemente interesante para publicarlo, así que gracias a ti por dejarme participar y a Benita por ponerlo.
Todavía no me animo a tener mi propio espacio, que quieres, soy insegura aunque quizás no lo parezca.
Y ya que ando por aquí quiero comentar algo sobre el diálogo entre Rocío y tú que me pareció muy interesante.
Por un lado comparto muchos de los miedos de Rocío: a la soledad, a no llegar a casarme nunca, a que mi gente se divorcie, etc. Y mira que yo le hice la petición a San Antonio nada menos y nada más que en la merita Padua, eso debería ser efectivo. jajaja.
Ya hablando en serio, me parecieron miedos muy interesantes y válidos en esta época donde la falta de compromiso y la superficialidad con la que se toma el don de Dios que es el matrimonio, es la moda. De tal forma que las personas que se sienten con esa vocación (porque es una vocación) se topan con que hay pocas personas que la comparten y están dispuestas a arriesgar el todo por el todo. Una vez oí o leí a un sacerdote que amar a Dios es fácil puesto que Él es la perfección pero amar a Dios a través de otra persona (que es lo que se hace en el matrimonio), es de lo más difícil porque los seres humanos somos imperfectos. Concuerdo con ese sacerdote.

Solo quiero agregar por último que me encantaron tus opiniones sobre Dios las cuales suscribo al 100%, me encantó eso de que Dios busca pretextos, fue genial.
Una monjita del colegio donde trabajo decía que con Dios encima del castigo (porque todo tiene un precio y hay que pagarlo) está el perdón y eso es hermoso. Porque aunque la responsabilidad nos da la capacidad de responder por nuestros actos y aceptar las consecuencias, es hermoso pensar que la justicia y la misericordia divinas nos pueden ayudar a corregir nuestros actos. Sin esa esperanza de perdón y de poder rectificar ¿qué nos quedaría?

Saludos cordiales. Hilda

Marta Salazar dijo...

"tener la sensación de que en un día no hice todo lo que debí hacer o pude hacer… =)"

hay alguien en el mundo que no tenga esta sensación?

Sobre la conversación entre Benita y Martín... les recuerdo que... "soldado que huye, sirve para otra batalla", ja ja

Un abrazo!

Benita Pérez-Pardo dijo...

Martín, muchas gracias a ti y a Hilda también, por supuesto.
Ya siento haberlo enlazado sin aviso previo. No lo pude resisitir...
Hilda, estaría fenomenal que te animaras con un blog como dice Martín.

Rocío Arana dijo...

Gracias, Martín. No pretendo dudar de la misericordia de Dios, porque entre otras cosas eso ya es un pecado. Sólo digo que la idea de que la muerte no es el final, esa certeza, provoca mucha esperanza y bastante miedo a la vez. Si todo acaba en la nada no arriesgas nada. Pero como hay algo después hay que trabajárselo, y ahí es donde temo defraudar. Creo, en definitiva, que lo que más miedo me da en esta vida, más aún que el cáncer y los violadores, es defraudar y que me defrauden...

Martín dijo...

Hola, Marta


«Soldado que huye sirve para otra batalla». Me ha gustado esa frase, me ha hecho meditar =)

Saludos
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Hola, Benita

No creo que a Hilda le disguste que la hayas citado. Es más, también le he mandado un e-mail dándole la noticia. Mucho me agradaría que ella conozca tu blog (y el de Marta y el de Rocío)

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Hola, Rocío

Es verdad lo que dices: cuando se sabe que hay Algo después del la muerte, entonces mucho es lo que uno siente arriesgar en esta vida. Ahora tengo más claras tus reflexiones. Y tienes toda la razón…

Saludos

Hilda dijo...

Estimado Martín, por supuesto que tienes razón, no solo no me disgusta que Benita me haya citado (como ya se lo mencioné en su blog), sino por el contrario, me halaga. Benita no tiene nada que temer por haberlo hecho, al contrario.

Benita, Martín, ¿están concientes de lo peligroso que es halagar la vanidad de una chica? Corren el riesgo de que me crea que escribo bonito, jajajaja. Es broma, ya en serio, gracias a los dos por sus opiniones.

Y ya que ando por aquí, quiero decirles que me encantó la frase de Marta: "Soldado que huye sirve para otra batalla" y leyendo los diálogos de Matías, Benita, Marta y Martín sobre prudencia y valentía, la frase popular de mi país México: "Más vale decir aquí corrió que aquí quedó" cobra un nuevo sentido que puedo relacionar con sus comentarios, gracias por ello.

Tengo tarea: visitar el blog de Benita, Marta y Rocío, lo haré en breve.

Hilda dijo...

Estimado Martín, espero te encuentres bien. Poco a poco voy cumpliendo mi tarea: visitando, leyendo y dejando comentarios en los blog de Benita, Marta y Rocío; aunque sea en artículos no tan recientes en publicación pero sí en mi lectura.

También quiero agradecerte al igual que a Benita y Marta, la gentileza de visitar mi recién abierto espacio, sus palabras de bienvenida y comentarios. ¡mil gracias!
Solo espero que así como me dijeron: abre un blog, una vez que vayan leyendo lo que publico, sus próximas palabras no sean: mejor ciérralo, je je.

Y aprovechando mi visita quiero comentar lo útil que me ha sido en mis clases el diálogo sobre prudencia y valentía; y lo que citabas sobre San Agustín. Un día de estos lo comentaré en mi blog para ampliarlo, por ahora te comento que cuando hablábamos del derecho a preservar la salud y a defender la elección de no fumar, al estar viendo el tema del tabaquismo. (disculpen si ustedes fuman, no es mi intención ofender, soy médico y estoy en contra de lo que dañe la salud física, emocional y social del hombre)

Mencionamos que este derecho no debe ser defendido con la espada, el ingenio y la prudencia son armas que podemos enarbolar para ejercerlo. No podemos pelearnos con la gente para que entienda nuestras razones.

De ahí que ahora más que nunca pienso que la prudencia es una virtud indispensable a desarrollar por los seres humanos en palabra, pensamiento y acción. ¡Cuanta razón hay en que para varios de los que contestamos este meme, uno de nuestros temores sea el ser imprudentes!

Gracias por lo que aprendo de ti y de los comentarios de tus lectores.

Saludos cordiales, Hilda

Anónimo dijo...

Saludos!

He estado bastante liada y no me he asomado mucho últimamente por los blogs. Me parece muy interesante lo que comentas y creo que tienes mucha razón en lo que dices. Sólo le veo un peligro: el de no aprender a perdonarnos. El de llegar a fustigarnos constantemente por cosas que hemos hecho mal y que nuestra autoestima se mine con ello sin remedio... Todo ello tomando en cuenta que hay errores mucho más graves que otros y que no siempre quien más se castiga a sí mismo es el que más se debe castigar...

Martín dijo...

Hola, Anónimo

Has mencionado un punto muy importante: debemos aprender a perdonarnos. Y es verdad que quien más se castiga a sí mismo no es el que más debe castigarse. Diría no sólo que coincido contigo sino que hasta me has levantado el ánimo =)

Un cordial saludo

Letizaida Martínez dijo...

Como ando sin sueño vine a tu blog a curiosear que más había por aquí,me encontré los "memes" que dicho de paso, me parece una palabra súper divertida.

Es bueno conocer un poco más de ti a través de tus miedos. Ahora, seguiré leyendo.. en tu blog hay mucho que leer!

Saludos