viernes, junio 10, 2005

IV.- Conclusiones

Al final podemos concluir que Galileo no era un hereje, pero tampoco un experimentador en sentido estricto. Es más, la propia Teoría Heliocéntrica se fundaba más en hipótesis matemáticas que en pruebas empíricas, imposibles de lograr con los medios de la época, uno de los motivos principales de su confrontación con el Santo Oficio. Pero el sólo hecho de haber diferenciado la experimentación de la observación es un gran mérito, entre otros, para considerarlo uno de los padres fundadores de la Ciencia Moderna. Quizás este sea un primer paso para salvar la aparente confrontación entre Fe y Razón...